Brasil aumentó los impuestos y estableció un precio mínimo para la venta de cigarros en el comercio como parte de un esfuerzo para combatir el consumo de tabaco en el país, dijo el jueves el ministro de Salud, Alexandre Padilha.

"Con el decreto que firmó la presidenta Dilma (Rousseff) de aumentar el impuesto a los cigarros, junto con una política de precio mínimo de tres reales (1,88 dólares por cajetilla) en el comercio, que irá subiendo con los años, vamos a reducir aún más el consumo de cigarros", declaró Padilha en una entrevista con radioemisoras en todo el país.

El decreto publicado esta semana en el Diario Oficial de la Unión (gazeta oficial) establece que el impuesto sobre productos industriales aplicado al tabaco subirá gradualmente de 25% en la actualidad a 38% en 2015.

Según el ministro, las campañas antitabaco en Brasil han tenido éxito en reducir el número de consumidores de cigarro desde 35% en los años 90 hasta 15% en la actualidad.

Aún así, datos oficiales indican que la incidencia del tabaco en las muertes por enfermedades respiratorias en Brasil está por encima del promedio mundial.

Datos del gobierno señalan que, en Brasil, ocho de cada 10 hombres que mueren por enfermedades respiratorias son fumadores, mientras que entre las mujeres la cifra es de seis de cada 10. El promedio mundial es de cinco por cada 10 hombres y dos de cada 10 mujeres.

Padilha indicó que el dinero recaudado con el aumento tributario a los cigarros se destinaría a las redes de salud, aunque no señaló cuánto sería el aumento por cuanto no se trata de una medida con fines de generar dinero, sino de inhibir el consumo de cigarros.

Dijo que las medidas que encarecen los cigarros se complementan con campañas contra el tabaco en los medios de comunicación y la internet, con mensajes dirigidos principalmente a los jóvenes.

Adelantó que la próxima semana, al celebrarse la semana de combate al tabaco, se hará una campaña dirigida a los jóvenes para disuadirlos de iniciarse en el hábito de fumar.