El ex candidato a presidir la FIFA, Mohamed bin Hammam, apeló su suspensión vitalicia del fútbol por ofrecer sobornos y dijo el jueves que su castigo tiene motivaciones políticas.

Bin Hammam, quien era el presidente de la Confederación Asiática de Fútbol, escribió en su blog que no espera que el Comité de Apelaciones de la FIFA revoque el castigo, pero debe pasar por ese organismo como protocolo antes de llevar su caso al Tribunal de Arbitraje Deportivo.

"El grupo que forma el Comité de Apelaciones es dirigido por mi oponente y en este caso, como el anterior, el juez es el rival", escribió bin Hammam. "Por lo tanto, no debo exagerar mi esperanza de una decisión justa".

Bin Hammam calificó la decisión de la FIFA como "profundamente fallida" y agregó que tenía "graves dudas" sobre si el Comité de Apelaciones era lo suficientemente independiente para asegurar una decisión justa. El catarí espera que la apelación lleve unos dos meses.

En julio, la FIFA inhabilitó de por vida a bin Hammam después de encontrarlo culpable de comprar votos durante su campaña para vencer al suizo Joseph Blatter en las elecciones a la presidencia del organismo.

Eso sucedió sólo unos meses después de que ayudó a asegurar la sede de la Copa del Mundo 2022 a Catar, su país natal.

El escándalo lo hizo abandonar su candidatura y se convirtió en el directivo más importante de la FIFA en ser acusado de corrupción en los 107 años de historia del organismo.

Bin Hammam niega las acusaciones de haber dado dinero a dirigentes caribeños a cambio de sus votos, pero la FIFA investiga a 16 directivos por supuestamente haber aceptado 40.000 dólares en sobornos.

Bin Hammam no ha sido reemplazado todavía como presidente de la confederación asiática, que aceptó una solicitud del dirigente para esperar por el resultado de su apelación.