El abridor Doug Fister se combinó con los relevistas dominicanos Joaquín Benoit y José Valverde para guiar a los Tigres de Detroit a la victoria por 2-0 ante los Rays de Tampa Bay.

Fister (6-13) lanzó pelota ganadora durante siete entradas para espaciar cinco imparables no dio base por bolas y abanicó a cinco bateadores rivales después de realizar 99 lanzamientos y 63 ponerlos en la zona del "strike".

El abridor derecho de los Tigres, que fue conseguido con el traspaso de seis jugadores que completaron los equipos de Detroit y Marineros de Seattle, el pasado 30 de julio, mostró su mejor control desde el montículo y bajó a 3,35 su promedio de efectividad.

Además, Fister desde que llego a los Tigres tiene marca ganadora de 3-1 en cinco salidas que ha tenido como abridor.

Benoit le quitó la pelota al inicio del octavo episodio para ceder un hit y sacar a ritmo de conga los tres "outs" que permitió a Valverde salir en el noveno a asegurar la victoria.

Valverde permitió un imparable y dio una base por bolas, pero hizo su trabajo de mantener la ventaja en la pizarra y llegó a los 38 rescates en lo que va de temporada, la mejor marca de la Liga Americana y segunda de las mayores.

El bateo oportuno lo puso el jardinero central Austin Jackson que pegó jonrón, el séptimo de la temporada, y fue un bambinazo solitario contra el abridor Jeremy Hellickson al inicio del partido.

Jackson también se encargó de pegar el elevado de sacrificio que impulsó la segunda carrera de los Tigres en la parte alta de la quinta entrada y que anotó el jardinero derecho Ryan Raburn.

La victoria permitió a los Tigres (71-59) consolidar su posición de líderes de la División Central después de volver al camino del triunfo y ponerse con seis juegos y medio de ventaja sobre los Indios de Cleveland (63-64), que son segundos y hoy tienen jornada de descanso.

Los Tigres ganaron tres de los cuatro partidos de la serie que han disputado contra los Rays y lograron el triunfo en 16 de los últimos 25 juegos disputados fuera de su campo.

Hellickson (11-9) cargó con la derrota para los Rays a pesar que lanzó también una gran pelota de seis imparables en siete entradas, dio una base por bolas y sacó siete ponches, pero a diferencia de Fisher, no recibió el apoyó del ataque de su equipo.