Un repunte de última hora hizo subir las acciones por tercer día consecutivo el miércoles en la Bolsa de Valores de Nueva York. El promedio industrial Dow Jones cerró con una ganancia de 144 puntos, pero sólo después de dar tumbos entre ganancias y pérdidas durante la mayor parte del día.

El oro cayó 104 dólares la onza y el rendimiento de los bonos subió mientras los inversionistas perdían sus temores.

Un aumento alentador en las órdenes de autos, aviones y otros bienes duraderos en julio ayudó a aliviar las preocupaciones de que Estados Unidos se dirigía a otra recesión. El gobierno dijo que los pedidos de bienes duraderos subieron un 4%, el mayor incremento desde marzo. Las órdenes cayeron en junio.

El mercado de valores se pasó el día como un conductor al que le dieron malas instrucciones. El Dow comenzó el día con tendencia a la baja, pasó a ganar 115 puntos a las 10 de la mañana, después dio otra media vuelta y perdió 48 puntos poco después del mediodía.

Cerca del final de la jornada, el Dow Jones volvió a su ruta y aumentó de manera constante en los últimos 90 minutos de negociación para cerrar con ganancia 143,95 unidades (1,3 en 11.320,71. El Dow subió 322 puntos el día anterior, la mayor alza desde el 11 de agosto.

El Standard & Poor's 500 ganó 15,25 puntos (1,3 para quedar en 1.177,60. El indicador bursátil ha aumentado un 4,8% en la semana. Si esas ganancias se mantienen hasta el viernes, sería la primera semana en que el índice aumente desde el 22 de julio.

El tecnológico Nasdaq avanzó 21,63 unidades (0,9 para quedar en 2.467,69.

El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años subió a 2,29% del 2,15% que registró el martes. El rendimiento había caído por debajo del 2% la semana pasada, un mínimo histórico, a medida que los inversionistas se abalanzaron a los activos de menor riesgo. El rendimiento de los bonos cae cuando la demanda por ellos aumenta.

Las grandes oscilaciones en el mercado de valores han sido comunes en agosto. En la semana después de que Standard & Poor's despojó a Estados Unidos de su calificación crediticia AAA, el 5 de agosto, el Dow Jones se alternó entre pérdidas y ganancias de 400 puntos cuatro días seguidos. Eso nunca había ocurrido.

De cualquier manera, el mercado de valores suele dar bruscos giros a finales de agosto, cuando menos operadores están en sus escritorios, dijo Dan Greenhaus, estratega global en jefe de BTIG. Los menores volúmenes de comercio a menudo propician un mercado más volátil.

"Es una locura. Parpadeé y en 15 minutos el mercado había cambiado", dijo Greenhaus. "Pero en las dos últimas semanas de agosto, los cambios bruscos de este tipo no son cosa fuera de lo común".

Otra razón para la inestabilidad reciente es el miedo a una recesión. Los inversionistas han dicho que están sopesando cada informe económico en busca de evidencia de que la economía podría estar dirigiéndose hacia una deceleración. Incluso las cifras económicas débiles parecen alentadoras si no están tan mal como la mayoría de la gente temía, dijo Greenhaus.

Dos días después de que se negoció por encima de 1.900 dólares la onza por primera vez, el oro bajó 104 dólares, a 1.757 dólares la onza, a medida que los inversionistas dejaron de estar temerosos de mantener acciones. El oro también perdió 30 dólares el martes.

En otros mercados internacionales, el FTSE 100 británico ganó 1,5%, a 5.205,9, mientras que el DAX alemán se incrementó 2,7%, a 5.681 y el CAC-40 francés avanzó 1,8%, a 3.139,5.

En Asia, el Nikkei japonés cayó 1,1% para cerrar en 8.639,61.