Una jueza de EE.UU determinó que Cuba debe pagar 2.800 millones de dólares a un cubano exagente de la CIA que participó en la captura de Ernesto "Che" Guevara en Bolivia, en 1967, indemnización que es considerada como la mayor que se ha concedido en una demanda contra el Gobierno cubano.

Gustavo Villoldo dijo en su demanda, a la que Efe tuvo acceso hoy, que él y su familia fueron perseguidos por el exgobernante cubano Fidel Castro y que sufrió torturas durante cinco días, tras ser detenido por soldados fuertemente armados el 6 de enero de 1959.

La jueza Beatriz Butchko de un tribunal del condado de Miami-Dade dictaminó que las "acciones de los acusados" causaron al demandante, de 72 años, un dolor emocional severo y permanente, sufrimiento y daños económicos.

La demanda fue interpuesta contra Fidel y su hermano Raúl Castro, el ministerio del Interior, el Ejército cubano y la República de Cuba.

El demandante aseguró que durante el tiempo que estuvo detenido fue interrogado numerosas veces, golpeado, le colocaron una bolsa plástica en la cabeza bajo amenaza de que lo iban a asfixiar, se le privó de alimentos y se le impidió dormir.

Estuvo también en un lugar con otros prisioneros que fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento y constantemente se le dijo que sería trasladado a otro sitio donde sería fusilado por el pelotón del "Che" Guevara por ser "un agente estadounidense".

El fallo fue emitido el pasado 19 de agosto y el abogado de Villoldo, Andrew Hall de la firma Hall, Lamb & Hall, P.A, con sede en Miami, dijo que la indemnización es la mayor concedida hasta el momento contra Cuba en tribunales de Estados Unidos.

Hall declaró a periodistas que intentará recaudar parte del dinero de la compensación mediante las empresas cubanas controladas por La Habana que tienen negocios en el extranjero y de los fondos congelados del Gobierno cubano.

Villoldo y su hermano Alfredo obtuvieron en 2009 una compensación por 1.200 millones de dólares en una demanda contra el Gobierno cubano por el suicidio de su padre en 1959.

En esa acción judicial, el cubano dijo que su padre, del mismo nombre, ingirió una botella de píldoras para dormir tres semanas después de que el "Che" Guevara, como gerente del Banco Nacional de Cuba, le comunicó que su empresa, una distribuidora de General Motors, sería decomisada.

La incautación era parte del plan para desmantelar el capitalismo en Cuba, tras el triunfo de la revolución, y el demandante dijo que eso dejó en la ruina financiera a su familia.

Esta acción fue calificada por el juez Peter Adrien como una "tortura" a la familia Villoldo.

El fallo de Adrien fue revertido por otro juez que consideró que los abogados de Villoldo no le dieron la oportunidad a Cuba de resolver el caso mediante un arbitraje, lo que violaba las leyes para demandar a un Gobierno extranjero en tribunales de Estados Unidos.

Villoldo, hijo, salió de Cuba después de 1959 y comenzó posteriormente a participar en misiones de los anticastristas que culminaron en 1961 con el fracaso de la bahía de Cochinos.

Después trabajó para la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que lo adiestró en misiones clandestinas para acabar con el intento del "Che" de extender la revolución comunista a países africanos y latinoamericanos.

Con ese objetivo, Villoldo comenzó las misiones de búsqueda y captura del "Che" en 1965 y dos años después se logró atrapar a quien es considerado como uno de los guerrilleros más famosos de América Latina.

De esa captura, Villoldo se quedó con un mechón de pelo del "Che", fotografías y mapas de la misión de detección y captura en Bolivia en 1967.

En 2007 decidió subastar esos objetos para "cerrar una etapa de mi vida de casi cincuenta años que he vivido con la tragedia de mi padre suicidado por culpa de Fidel Castro y de 'Che' Guevara y con todo este proceso de destrucción de mi país", dijo Villoldo en ese momento en una entrevista con Efe.