Una nueva jornada de "cacerolazos" se registró esta noche en la capital chilena y en otras ciudades del país, a pocas horas del inicio del paro de 48 horas convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), en demandas de mejoras sociales y laborales.

Frente al Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, unas doscientas personas, entre trabajadores y estudiantes, se reunieron a partir de las 20.00 hora local (23.00 GMT), a tocar cacerolas entre los que se encontraba el presidente de la CUT, Arturo Martínez y el titular del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo.

También en la Plaza de Ñuñoa, un grupo de jóvenes y amas de casa se reunieron a tocar cacerolas y sartenes en apoyo del paro nacional de este miércoles y jueves y de las demandas de los estudiantes por una educación pública, gratuita y de calidad.

Asimismo, los "cacerolazos" se hicieron sentir en la localidad de Puente Alto, al sureste de la capital chilena, en el ayuntamiento de de Maipú y en varios edificios de departamentos de Santiago, una ciudad de 6,2 millones de habitantes.

Radio Bíobio informó que el ruido de ollas se sintió además en las ciudades sureñas de Pucón, Talca, San Carlos.

La CUT, que cuenta con el apoyo de varias organizaciones sindicales internacionales, reclama una reforma del sistema tributario, una nueva Constitución, un nuevo código laboral, un sistema estatal de fondos de pensiones, ya que actualmente todas las administradoras son privadas, y mayores recursos para la sanidad y la educación pública.

En tanto, el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati y presidente de la Conferencia Episcopal, pidió hoy a "todos los actores significativos del mundo político, social, especialmente educacional, a discernir las demandas más profundas y esenciales que han ido surgiendo de este conflicto y a valorar los temas de fondo que ellas ponen en evidencia". EFE