Cuatro legisladores de Nuevo México y una mujer de Silver City pidieron el miércoles a un juez que impida a la gobernadora Susana Martínez verificar si los inmigrantes que obtuvieron una licencia de manejar aún residen en el estado.

El Fondo Educativo y de Defensa Legal Mexicano Estadounidense y un bufete de abogados de Albuquerque presentaron la demanda en nombre de los legisladores demócratas y la mujer hispana.

La demanda en un tribunal estatal de Santa Fe, la capital de Nuevo México, busca impedir que el Departamento de Impuestos e Ingresos y su División de Vehículos a Motor examine de manera aleatoria a los titulares de 10.000 licencias de conducir que son extranjeros, para determinar su residencia.

Tres estados — Nuevo México, Utah y Washington — permiten que los inmigrantes sin autorización para vivir en el país obtengan licencias, debido a que sus leyes no exigen prueba de ciudadanía. Sin embargo, Utah emite licencias de conductor que no se pueden utilizar como una tarjeta de identificación del gobierno.

Nuevo México ha enviado notificaciones en las que les informa a los inmigrantes que tienen que programar una cita en persona y llevar documentos, como por ejemplo una factura o contrato de arrendamiento, para demostrar que son residentes del estado. El gobierno estatal planea cancelar las licencias de las personas que ya no son residentes de Nuevo México.

La demanda sostiene que el programa de certificación de licencias de la gobernadora es ilegal porque selecciona a extranjeros para un trato injusto, en violación de disposiciones de igualdad de protección de las constituciones estatal y federal. La demanda dice que la administración también carece de la facultad de ordenar las verificaciones porque el programa no fue autorizado por la legislatura.

"El programa es inconstitucional porque se dirige injustamente contra ciertos latinos en Nuevo México y pone sobre ellos una carga más allá de lo que la ley requiere de los demás residentes", dijo Martha Gómez, abogada del Fondo Educativo y de Defensa Legal Mexicano Estadounidense.

La gobernadora quiere que la legislatura ponga fin a la política estatal de otorgar licencias de manejar a los inmigrantes que viven ilegalmente en el país. Martínez sostiene que la ley de licencias pone en peligro la seguridad pública, y que los inmigrantes obtienen fraudulentamente esas licencias al sostener que residen en Nuevo México.

___

Barry Massey está en Twitter como http://twitter.com/bmasseyAP