El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció hoy la situación de las mujeres en Irak, muchas de las cuales perdieron a sus maridos o quedaron discapacitados durante la guerra y ahora tienen que asumir solas las cargas familiares, y pidió a las autoridades iraquíes que tomen medidas.

Según un comunicado difundido hoy en Ginebra por el CICR, "las mujeres que tienen familias a cargo y las personas dependientes tienen que soportar condiciones de vida muy duras", explicó el jefe de la delegación del CICR en Bagdad, Magne Barth, en una conferencia de prensa celebrada hoy en la capital iraquí en la que se presentaron los resultados de un estudio.

Para el estudio, el CICR entrevistó a 119 mujeres sobre las decisiones tan difíciles que tienen que tomar para poder alimentar a sus familias en ausencia de sus maridos, padres o hermanos.

"Alrededor del 70 por ciento de estas mujeres gastan más de lo que ganan. Tienen que pedir dinero prestado, vender lo poco que tienen y renunciar a ir al médico o sacar a sus hijos del colegio para suprimir gastos", añadió Barth.

Además, según dijo, el 40 por ciento de las familias entrevistadas han tenido que poner a sus hijos a trabajar, muchos con sólo 12 o 13 años.

Según estimaciones del CICR, un millón de mujeres pasan apuros para alimentar a sus familias y dependen, en cierta medida, de la ayuda externa.

El CICR trata de ayudarlas a superar la pérdida de quien les proporcionaba el sustento, principalmente al facilitarles los trámites para registrarse en el sistema de subsidios sociales de Irak.

Barth señaló que, desde 2009, el CICR ha reembolsado los gastos de viaje de unas mil mujeres a las ciudades de Bagdad, Anbar, Basora y Missan, cuando tuvieron que llevar a la administración los documentos necesarios para solicitar el subsidio.

Además, unas 6.000 mujeres recibirán una ayuda económica este año y el que viene para poder salir adelante hasta que perciban las prestaciones de la seguridad social.

"También ofrecemos pequeñas subvenciones a las mujeres que desean emprender una actividad remunerada", afirmó, aunque, según dijo, estas subvenciones no bastan para cubrir todas las necesidades y no todas las mujeres están en condiciones de montar un pequeño negocio.