Un juez de Miami otorgó a un exiliado cubano 2.800 millones de dólares como indemnización por el suicidio de su padre tras llegar al poder Fidel Castro en 1959.

El abogado del demandante dijo que se trata del juicio civil más cuantioso en Estados Unidos contra Cuba, aunque no es probable que llegue a recibir mucho de esa suma.

El gobierno comunista cubano se ha negado en redondo a pagar por daños similares en otras ocasiones, lo que obligó a los abogados a descubrir activos ligados al régimen de La Habana en todo el mundo. De localizarlos, podría demandar un embargo de los bienes en forma cautelar, como primera medida.

Hace dos años, otro juez otorgó a Gustavo Villoldo más de 1.000 millones de dólares en daños. La nueva compensación obedece a una teoría legal diferente, que tiene en cuenta además los presuntos intentos de Cuba de amenazar y amedrentar a Villoldo en las décadas que siguieron a la toma del poder por parte de Castro. Villoldo participó en la repelida invasión de Playa Girón y fue agente de la CIA.

En su fallo emitido esta semana, la jueza Beatrice Butchko del circuito Miami-Dade determinó que las acciones de Cuba "fueron de tal nivel de depravación" que equivalieron a tortura, y que Cuba debe pagar miles de millones de dólares en daños.

Al padre "se le dijo en varias ocasiones que él, sus hijos y su esposa serían muertos, a menos que accediera a entregar sus propiedades y a quitarse la vida", escribió Butchko.

El abogado de Villoldo, Andrew Hall, dijo que intentará obtener los fondos recurriendo a los activos cubanos congelados en Estados Unidos y las empresas de todo el mundo relacionadas con Cuba. El gobierno cubano nunca responde a las demandas y se negó a hacer declaraciones sobre el caso.

"Esta demanda es mucho más que un ejercicio esotérico para enviar un mensaje al gobierno cubano", señaló Hall. "De una manera u otra, Cuba pagará por el dolor ocasionado a Gustavo y su familia", agregó.

Varias cortes estadounidenses han emitido fallos similares contra Cuba por asesinatos, encarcelación y confiscación de propiedades. Algunas personas han cobrado sumas grandes al ir sobre cuentas bancarias y activos similares, pero otras sólo han conseguido muy poco.

Antes de la revolución de Castro, el padre de Villoldo tenía una distribuidora grande de General Motors, una finca de 13.350 hectáreas (33.000 acres) y otro inmueble, una estación de gasolina y otros activos.

Luego de la llegada de Castro al poder, diversas familias adineradas como la de Villoldo sufrieron frecuentes arrestos, torturas y asesinatos, y sus pertenencias fueron confiscadas.

El más joven de los Villoldo y su hermano huyeron a Estados Unidos, donde Villoldo se entrenó con las fuerzas armadas y participó con otros exiliados en la fallida invasión de 1961 a Bahía de Cochinos. Posteriormente trabajó para la CIA, donde ayudó a rastrear al comandante guerrillero argentino Ernesto "Che" Guevara en 1967 en Bolivia.

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Curt Anderson está en Twitter como http://twitter.com/Miamicurt