El botox inyectable de Allergan fue aprobado para un nuevo uso en pacientes con problemas de incontinencia urinaria ocasionada por lesiones de médula espinal o esclerosis múltiple, informó la Administración de Alimentos y Fármacos.

Los pacientes con tales problemas neurológicos pueden tener dificultades de control de la vejiga, un problema que actualmente se maneja con medicación o con el uso de un catéter para vaciar la vejiga.

Una inyección de botox trata el problema al relajar los músculos de la vejiga, permitiendo más espacio al almacenamiento de orina.

El botox está aprobado para media docena de usos, el más conocido: remover arrugas de la frente, pero también para tratar espasmos musculares, migraña y temblor de párpado.

El botox trabaja bloqueando las conexiones entre nervios y músculos, paralizando temporalmente el músculo. El fármaco es una forma purificada de la botulina, una de las sustancias más tóxicas en el mundo.