El Gobierno chileno calificó hoy de "día normal" las primeras horas de la primera jornada del paro nacional de dos días convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que refutó tal aseveración y aseguró que el país se ha movilizado tras las demandas de la convocatoria.

El portavoz del gobierno, Andrés Chadwick, dijo que a pesar de las barricadas y cortes de tránsito en algunos puntos de Santiago y otras ciudades, la jornada se desarrolla "con tranquilidad".

"Hemos tenido algunos pequeños focos pero no han sido de mayor magnitud, son grupos de diez o quince jóvenes, que han sido sofocados rápidamente", afirmó Chadwick a los periodistas.

Agregó que para el gobierno, uno de los puntos principales era que las personas pudiesen llegar a sus lugares de trabajo con tranquilidad y eso se ha cumplido, "quizás un poquito más lento y por eso hemos llamado a la comprensión de los empleadores".

Según el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, "unos pocos violentistas han intentado alterar el orden público" en alusión a las barricadas y manifestaciones ocurridas en la capital y otras ciudades desde las primeras horas del día.

"Tanto en Santiago como en el resto de país hay una situación de normalidad", aseguro y puntualizó que en la capital el transporte público funciona con normalidad, con un 95 por ciento de autobuses en las calles.

También el ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz, destacó la normalidad del transporte público, mientras en varios servicios públicos se observaba escasez o ausencia de funcionarios para atender al público, entre ellos los centros de atención de Salud Primaria, el Registro Civil, Correos y otros organismos.

El presidente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), Raúl de la Puente, cifró en un 80 % la adhesión de los funcionarios públicos, "pese a la represión" con que según el dirigente ha actuado el gobierno.

De la Puente aludía a un instructivo en que se ordenaba a los jefes de Servicios dar cuenta de los trabajadores que no asistieran a sus labores, lo que a su juicio, vulnera garantías constitucionales como el derecho a la expresión y la libertad de reunión.

En tanto, el presidente de la CUT, Arturo Martínez, sostuvo ante los periodistas que el gobierno "quiere mostrar normalidad, cuando el país no está normal hoy día".

Aseguró además que la mayoría de las barricadas denunciadas por la autoridad no han sido tales, sino que se trata "de personas que con lienzos han tratado de manifestarse, algunos, incluso respetando los semáforos".

Martínez acusó de mentiroso al ministro de Transportes por sostener que la locomoción colectiva es normal.

El ministro "ha estado toda la mañana en la televisión mintiéndole al país, porque no es cierto lo dice, el país no está normal hoy día", sentenció.

Los primeros incidentes del día dejaron un carabinero herido de bala en la población La Pincoya, en el área norte de Santiago y varios detenidos en los enfrentamientos ocurridos en Santiago y otras ciudades.

El cabo, identificado como Néstor Quintriqueo, permanece en el hospital de Carabineros, con diagnóstico reservado, dijeron fuentes policiales.

El paro fue convocado bajo una plataforma de demandas que van desde reformas a la Constitución hasta aumento de impuestos a las empresas, la creación de un fondo de pensiones estatal y más recursos para Salud y Educación,

Giorgio Jackson, presidente de los estudiantes de la Universidad Católica, dijo a radio Cooperativa que el paro "no es antojadizo, es producto de tremendas desigualdades".