Las autoridades comenzaron a rescatar con sogas y salvavidas a familias enteras cuyas viviendas quedaron cubiertas por el desbordamiento de un río en la capital dominicana como consecuencia del paso del huracán Irene.

El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, detalló el miércoles que 31.900 personas fueron evacuadas de la zona afectada y 2.200 viviendas quedaron inundadas en todo el país.

Hasta el mediodía del miércoles, los grupos de socorro no habían reportado ninguna víctima mortal.

El desbordamiento del río Nigua, que cruza el centro de la ciudad de San Cristóbal, 30 kilómetros al oeste de la capital, inundó durante la madrugada del miércoles las viviendas de al menos 20 barrios.

Cientos de personas en cuyas viviendas el agua no llegó hasta el techo aún trataban de recuperar algunos de su bienes, como colchones, televisores y lavadoras.

"Una sacando el agua con cubos y el agua entrando a la casa", decía María Altagracia Nolasco, de 26 años y madre de tres niños, cuya vivienda de madera y zinc se ubica a varios cientos de metros del río Nigua.

Según reportes del COE, 85 comunidades rurales amanecieron el miércoles incomunicadas por las inundaciones y desbordamientos de ríos, principalmente en las provincias Azua y San Cristóbal, en la costa suroeste, San Pedro de Macorís, al este de la capital, y María Trinidad Sánchez, en el noreste.

Pese a que el centro del huracán Irene, de categoría 2, se alejó de la isla La Hispaniola, que comparten República Dominicana y Haití, "lo peor no ha pasado", insistió Méndez en referencia a los remanentes del fenómeno atmosférico.

El COE mantiene en alerta máxima a 24 de las 32 provincias debido a que las lluvias continuarán al menos un día y varios de los principales ríos siguen en crecimiento.