Desde el gratis total de algunos museos de Londres hasta los 21,6 dólares que cuestan los Museos Vaticanos en Roma, las tarifas de las principales pinacotecas europeas abarcan múltiples posibilidades, con precios únicos, combinados, reducciones y entradas gratuitas según edades o grupos profesionales.

En Madrid, el Museo del Prado acaba de decidir la supresión de la entrada a su colección permanente, que cuesta 11,5 dólares, y la puesta en marcha de la entrada única, que se venderá a partir del próximo 4 de septiembre por 14,4 dólares y con la que se podrá acceder tanto a la colección permanente como a las exposiciones temporales.

La pinacoteca madrileña, según la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 20 de agosto, elimina así la posibilidad que existía hasta ahora de pagar solamente por visitar los fondos del museo y no las colecciones temporales, y mantiene el mismo precio de 14,4 dólares para el acceso completo.

No obstante, la disposición establece que, cuando se ofrezcan al visitante "exposiciones temporales complementarias", la dirección del Prado, "en virtud de las características de éstas", fijará "el precio de la entrada individual al museo" entre 15,8 y 17,2 dólares.

El patronato del Prado considera que con esta modalidad de entrada única se dará respuesta "a las necesidades de la sociedad y hará posible ese gran objetivo como es fomentar la visita de calidad" sin que el visitante tenga que elegir de forma previa a su acceso y de forma que pueda disfrutar "de todas las posibilidades de su recorrido" por el museo.

En Madrid, es el Reina Sofía el que cuenta con una entrada más económica: por 8,6 dólares se pueden visitar conjuntamente la colección y las exposiciones temporales, mientras que, si se elige acceder sólo a estas últimas, el precio se reduce a 4,3 dólares.

También el Museo Thyssen permite elegir entre sus fondos permanentes, para lo que hay que pagar 11,5 dólares, y las muestras temporales que exhibe, como la actual de Antonio López, que cuesta 10 euros. La tarifa por todo el conjunto se eleva a 20 dólares.

En este tramo más caro se sitúa asimismo el Guggenheim de Bilbao, con un coste de 18,7 dólares por una entrada individual.

Las políticas de gratuidad para niños también son diferentes y, mientras en el Prado y el Reina Sofía pueden entrar sin pagar los menores de 18 años, el Thyssen y el Guggenheim solo permiten esta posibilidad hasta los 12 años.

Pero son las principales pinacotecas de Londres las que los aficionados a la pintura pueden disfrutar sin coste alguno: la National Gallery es gratuita, al igual que la Tate Modern y la Tate Britain, que cobran sólo la entrada a exposiciones temporales y extraordinarias.

Mientras, la entrada al Louvre en París tiene un precio de 14,4 dólares que no incluye las exposiciones del Hall Napoleón, con un coste adicional de 15,8 dólares. Y para entrar en el Rijksmuseum de Amsterdam hay que abonar 18 dólares.

Contemplar la Capilla Sixtina es un poco más caro, ya que la entrada a los Museos Vaticanos de Roma puede llegar a los 21,6 dólares. Pero siempre hay "trucos" y uno puede ahorrarse esta tarifa aprovechando los últimos domingos de cada mes, en los que el acceso es gratuito.