Un aumento de la demanda de automóviles y aviones hizo que los pedidos de bienes duraderos aumentara en julio, disipando los temores de que la economía estadounidense pueda estar al borde de una nueva recesión.

El repunte de la industria del automóvil compensó la contracción de los pedidos en otros sectores de bienes fabriles.

En general, los pedidos de bienes duraderos aumentaron un 4% el mes pasado, anunció el miércoles el Departamento de Comercio.

El informe "resalta otras estadísticas según las cuales la economía no corría un serio peligro de recesión en julio", opinó el economista David Resler, de la firma Nomura Securities. Las ventas minoristas y la producción industrial se mantuvieron firmes el mes pasado, agregó.

Empero, los planes de inversiones empresariales bajaron un 1,5%, la mayor contracción en seis meses. Los pedidos en el resto de las categorías importantes, como computadores, bienes electrónicos y maquinaria, también bajaron.

Resler y otros economistas advirtieron que la inestabilidad en los mercados de valores podría hacer que las empresas redujeran más sus actividades este mes.

"Queda por ver si las firmas cancelaron o postergaron las órdenes que tenían planeadas", dijo el economista Paul Dales, de la firma Capital Economics.

Los bienes duraderos son aquellos de precio elevado y una vida útil de por lo menos tres años.

La demanda de automóviles y repuestos aumentó un 11,5%, el mayor salto en ocho años. Los pedidos del sector aéreo, una categoría volátil, se dispararon un 43,4%, tras bajar en junio un 24%.

Con la exclusión del sector del transporte, los pedidos aumentaron sólo un 0,7%, el tercer mes consecutivo de aumentos.

La Reserva Federal dijo la semana pasada que los pedidos fabriles aumentaron en julio un 0,6%, en su mayor parte debido al sector del automóvil.

Un gran pedido de aviones de American Airlines ayudó a consolidar el sector aeronáutico. American Airlines ordenó 100 Boeing 737 nuevos en julio.