Cinco periodistas fueron asesinados en Brasil desde agosto de 2010 hasta fines de julio de 2011, en comparación con un solo asesinato en los dos años anteriores, según la Asociación Nacional de Diarios.

Un informe del grupo dijo que las cinco víctimas escribieron o transmitieron artículos sobre corrupción, narcotráfico y la delincuencia organizada.

Además de los asesinados en los últimos 12 meses, el informe mencionó 12 casos de censura, la detención temporal de un equipo de camarógrafos que cubría las condiciones laborales insalubres en el norte de Brasil y dos intentos de homicidio contra dos reporteros que expusieron casos de corrupción.