Activistas afirmaron el miércoles que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos emplea "mucha retórica" pero sin adelantar gestos concretos para entablar una negociación de paz con las guerrillas.

Las declaraciones surgieron en un foro en la Universidad Nacional sobre las perspectivas del conflicto armado y de paz bajo el gobierno de Santos (2010-2014).

Santos ha sostenido que aunque no ha cerrado la puerta al diálogo con la insurgencia, necesita hechos concretos de que realmente quieren dejar las armas de forma definitiva, por considerar que ya ha habido conversaciones en el pasado que han fracasado.

Activistas y dirigentes de izquierda aseguraron en el foro que el tema de una negociación volvió al debate político y a las noticias del país debido a recientes mensajes de jefes rebeldes y, en paralelo, a gestiones para la liberación de secuestrados en poder de los insurgentes, una de las demandas de Santos para comenzar a considerar si acepta o no un diálogo.

"No sé si el presidente Santos tenga un as en la manga, pero por ahora lo que se ve es mucha retórica...mucha prédica, pero poco compromiso y hay que hablar y actuar claro, (con) gestos definitivos, el gesto principal: sentarse a dialogar sin tanto condicionamiento", dijo en el foro Carlos Lozano, del izquierdista partido Polo Democrático Alternativo y miembro de un grupo de activistas llamado Colombianas y Colombianos por la Paz.

El pasado gobierno del ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010) "aunque fue muy fuerte contra las guerrillas no logró aniquilarlas, liquidarlas como pretendía, y por supuesto hoy el tema del diálogo con solución pacífica se vuelve a colocar en el escenario y eso lo entiende el presidente Santos...Sin embargo (el actual mandatario) no ha tenido (un) gesto audaz de propiciar esa apertura al diálogo", agregó Lozano.

A su turno, León Valencia, un ex rebelde desmovilizado a inicios de los 90, aseguró que en el tema de la paz "hay muchos anuncios, pero todavía no hay realidades".

"Santos y la cúpula militar saben que no pueden acabar con la guerrilla y saben que está debilitada, pero que es un conflicto político-militar (que) sólo termina en una mesa de negociación", añadió Valencia, que actualmente integra un grupo que hace análisis sobre el conflicto interno.

En su opinión, el mejor momento para emprender esos eventuales diálogos sería en 2012 porque no hay elecciones, ni como los comicios regionales del próximo 30 de octubre, ni la precampaña y campaña para la presidencial, prevista para 2014.

En medio de procesos y campañas electorales, destacó, tales diálogos se dificultan por las presiones de los distintos sectores políticos y de las mismas guerrillas colombianas, en armas desde los años 60.

Los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) han dicho en distintos mensajes a lo largo del últimos meses que están dispuestos a negociar, mientras Santos mantiene su postura de contar con la decisión guerrillera de abandonar las armas definitivamente.