El principal complejo militar de Moamar Gadafi, invadido el martes por combatientes rebeldes libios, era una combinación de barracas, residencia personal y oficinas vista como el símbolo del dominio del líder durante casi 42 años.

Las barracas militares de Bab al-Aziziya fueron atacadas fuertemente por aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en los meses previos a la batalla por Trípoli.

El complejo estaba rodeado por un muro alto equipado con sensores, alarmas y cámaras infrarrojas operadas a control remoto que examinaban constantemente los caminos de acceso, escribieron los autores David Blundy y Andrew Lycett en su libro "Gadhafi and the Libyan Revolution" (Gadafi y la revolución libia). La imagen de video era enviada a una serie de monitores de televisión en un cuarto de seguridad.

La casa y oficina de Gadafi estaban en un refugio antiaéreo diseñado por ingenieros de la entonces Alemania Occidental para soportar ataques a gran escala. La esposa y familia del líder vivían en un edificio de dos pisos, con su opulenta sala decorada con mamparas de cristal, pinturas y sofás.

Gadafi atendía a los invitados en una tienda de campaña tipo beduino montada cerca de dos canchas de tenis aproximadamente a 180 metros (200 yardas) de la casa familiar.

Blundy y Lycett describen Bab al-Aziziya como "un lugar agradable, con la seguridad de una prisión, pero las instalaciones de un club campestre".

Un misil crucero destruyó un edificio de administración de Bab al-Aziziya en marzo, derribando la mitad de la estructura de tres pisos a inicios de la campaña de ataques aéreos contra Gadafi. Meses de ataques por parte de la OTAN dejaron mayormente demolido mucho del resto del complejo.

Este también fue objetivo de un bombardeo de Estados Unidos en abril de 1986, después de que Washington responsabilizó a Libia de un ataque a una discoteca en Berlín que mató a dos soldados estadounidenses. El martes, un rebelde se paró sobre una escultura de un puño cerrado exprimiendo un jet de combate de Estados Unidos, la cual fue erigida después del ataque de hace 25 años.

Blundy y Lycett describen señalan que el complejo estaba dominado por una estructura metálica de 30 metros (100 pies) que era una antena de comunicaciones que mantenía a Gadafi en contacto con sus oficiales de las fuerzas armadas en Sirte, Bengasi, y con el principal centro de control en el oasis de Jufra, ubicado 200 kilómetros (125 millas) al sur de Sirte en la mitad del desierto.