Las fuerzas de seguridad sirias mataron a por lo menos siete personas en una ciudad central de Siria después de la visita de miembros de una misión humanitaria de las Naciones Unidas, informaron activistas.

La comisión de derechos humanos de la ONU votó el martes abrumadoramente a favor de exigirle a Siria que ponga fin a la cruenta represión y coopere con una investigación internacional sobre posibles crímenes de lesa humanidad.

La ONU dijo entretanto que el balance total de muertos por la represión del presidente Bashar Assad contra la oposición había llegado a los 2.200.

Siete personas murieron el lunes, cuatro de ellas cayeron cuando las tropas dispararon a grupos de manifestantes que protestaban contra el gobierno en Homs. Los manifestantes se habían congregado en la plaza principal de la ciudad antes de la llegada de la misión humanitaria de la ONU.

Videos de aficionados que los activistas colocaron en el internet mostraban a grupos de personas apiñadas alrededor de varios carros con la bandera azul de las Naciones Unidas, con banderines brillantes que decían "SOS" y "No cejaremos nunca hasta que no obtengamos nuestra libertad".

Los manifestantes cantaban por la libertad y la caída del régimen.

Los Comités de Coordinación Local y el Observatorio de Derechos Humanos, en Londres, informaron que las fuerzas de seguridad atacaron el martes varios pueblos en partes del sur y norte del país y habían arrestado a veintenas de personas.

El presidente sirio Bashar Assad ha tratado en vano de aplastar la revuelta que comenzó hace cinco meses contra su régimen. Unas 350 han muerto en lo que va del mes.