El sismo más fuerte que ha sacudido Colorado en más de cuatro décadas asustó a miles de residentes a lo largo de la frontera con Nuevo México al hacer caer chimeneas, agrietar muros y ocasionar desprendimientos menores de rocas en una región montañosa árida. No se reportaron heridos el martes.

El movimiento telúrico registrado la noche del lunes con magnitud 5,3 se sintió horas antes de uno de magnitud 5,9 ocurrido en Virginia — también raro en esa área_, el cual sacudió gran parte de Washington, D.C. y de la costa este del país.

Réplicas menores remecieron la zona ubicada aproximadamente 290 kilómetros (180 millas) al sur de Denver, pero no causaron más daños.

"Esta fue la primera vez en que uno podía ver el temor en los ojos de la gente", comentó Dean Moltrer, de 39 años, quien con su hermano Ray es propietario del negocio Big 4 Country Store en Valdez, un poblado otrora minero de aproximadamente 100 residentes en el Valle Picketwire de Colorado.

"La familia mira al papá para saber qué hacer", dijo Ray Moltrer. "Papá no sabía qué hacer; papá temía por su vida", agregó.

El sismo ocurrió a las 11:46 p.m. del lunes, hora de la montaña, aproximadamente 154 km (nueve millas) al suroeste de Trinidad, según el Centro de Información Sismológica de la Inspección Geológica de Estados Unidos (USGS, por sus iniciales en inglés) en Golden. Tuvo una profundidad de cerca de cuatro kilómetros (2,5 millas) y se sintió en un área relativamente extensa del sur de Colorado y norte de Nuevo México.

Se trató del terremoto más fuerte en Colorado desde uno de magnitud 5,3 registrado en los suburbios del norte de Denver en 1967, dijo Paul Earle, del USGS.

Jim Casias, alguacil del condado de Las Animas, dijo que las autoridades de Colorado estaban evaluando el daño, que incluía la caída de un pórtico y un techo parcialmente derrumbado.

En Segundo, un poblado pequeño ubicado a 1,6 km (una milla) al oeste de Valdez, la fachada de ladrillos de un edificio histórico se desplomó.