El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, dijo hoy en San Salvador que el régimen de Muamar el Gadafi caerá "prontamente", lo que, aseguró, no afectará la cooperación de Rusia con Libia, país en el que espera se inicie lo antes posible "un proceso de paz".

"Muy prontamente el poder (en Libia) pasará a las manos de los insurgentes (...) me gustaría reiterar, una vez más, que el poder pasará muy prontamente a las manos insurgentes y, por eso, el Consejo Transitorio Nacional y otros grupos que están al lado de los insurgentes se responsabilizarán por los futuros acontecimientos", dijo Lavrov.

"Nosotros con el pueblo libio tenemos grandes tradiciones de amistad y de cooperación de muchos años y vamos a colaborar y seguir esta línea de ahora en adelante (...) nuestros intereses (en Libia) no desaparecerán", agregó el canciller ruso.

Lavrov indicó que su país está "a favor de la finalización de actos militares" en Libia, y que lo más pronto posible se debe "formar un proceso de paz, crear instituciones legales", para lograr "un Estado democrático" que "respete la soberanía y los intereses de Libia".

"Rusia está dispuesta a colaborar al proceso político de Libia", agregó, aunque reconoció que "no será fácil".

Lavrov ofreció esas declaraciones en una rueda de prensa después de firmar con su homólogo salvadoreño, Hugo Martínez, un convenio que estrecha las relaciones bilaterales entre Rusia y El Salvador, país centroamericano que visita este lunes en el marco de una gira internacional.

El sábado pasado, el ministro ruso se reunió en Moscú con su colega libio, Abdelati Obeidi, "en el marco del apoyo a los esfuerzos de la Unión Africana y la ONU para el arreglo político de la situación en Libia", informó entonces una fuente oficial a la agencia Interfax.

La visita del emisario de Gadafi a la capital rusa se produjo después de que Estados Unidos y otros países reconocieran al Consejo Nacional de Transición (CNT) como el "representante legítimo del pueblo libio".

Lavrov dijo el viernes pasado que Rusia reconocía a los rebeldes como interlocutores, pero no como único poder legítimo en Libia, y criticó a Occidente por intentar aislar a las fuerzas leales a Trípoli.

Este lunes en San Salvador, el ministro de Exteriores ruso también se refirió Siria, y reiteró la posición oficial de Moscú en contra de una intervención extranjera en ese país.

"No creo que alguien con sentido común está pensando sobre una intervención militar a lo que está sucediendo ahí (Siria)", indicó Lavrov.

El ministro resaltó que Siria vive un conflicto interno que "no es de menos gravedad" que el libio, por lo que, señaló, debe evitarse llevarlo a la "confrontación".

Añadió que ninguna acción internacional debe "molestar" el "diálogo interno" en Siria, y abogó porque el presidente sirio, Bachar al Asad, "igual con algún retraso (...) adopte pasos" para superar la crisis, "incluyendo el cambio de legislación declarando sistema de multipartidos, declarando las futuras elecciones democráticas".

Lavrov, quien se encuentra en El Salvador en visita oficial de un día, partirá este lunes rumbo a Perú, próxima parada de su gira internacional, que incluye también a Venezuela.