Aproximadamente 25 jóvenes, en su mayoría vistiendo birrete y toga de graduación, desfilaron el martes por una concurrida intersección en Athens y en el campus de la Universidad de Georgia para protestar contra una nueva política del sistema universitario sobre la admisión de inmigrantes sin permiso de estancia en el país.

Varias decenas de partidarios cantaron y ovacionaron mientras los manifestantes, muchos de ellos estudiantes de secundaria, ingresaban en la plaza principal de la universidad, recibiendo diplomas falsos en la escenificación de una graduación simulada. Hablando a los medios de prensa y a sus partidarios, varios de ellos declararon públicamente que su situación migratoria es irregular.

"Quiero educación después de la secundaria porque no quiero terminar siendo un mantenido", dijo Alejandro Galeana, de 15 años. "Están arrebatando la educación a la que tenemos derecho", agregó.

El estudiante de segundo grado de la Escuela Secundaria Cedar Shoals en Athens fue traído a Estados Unidos de México cuando tenía dos años de edad. El no cree que sea justo que si trabaja suficientemente fuerte para calificar para una de las mejores escuelas del estado se le niegue la admisión debido a su estatus migratorio.

Después de la graduación simulada, los manifestantes exploraron el campus universitario, terminando en el edificio que alberga las oficinas de admisión, donde varios de ellos hablaron y encabezaron más cánticos mientras uno de ellos utilizaba una cuchara para producir ritmos sobre una cacerola.

La protesta del martes fue la más reciente en una serie de manifestaciones realizadas en meses recientes en Georgia por jóvenes inmigrantes y sus partidarios. Otras manifestaciones incluyeron el abandono de clases en varias escuelas secundarias al final del año escolar anterior y reuniones que terminaron con los manifestantes arrestados por bloquear el tráfico.

La política en cuestión, adoptada el año pasado por la Junta de Regentes del sistema universitario, prohíbe a las instituciones de educación superior del estado admitir a inmigrantes que viven ilegalmente en el país.