Un líder espiritual tibetano designado por el gobierno comunista chino en contra de los deseos del Dalai Lama culminó su visita a un importante monasterio budista haciendo comentarios que difícilmente le ayudarán a ganarse la simpatía de un público local de antemano escéptico.

El Panchen Lama es el segundo más importante líder religioso del Tíbet, después del Dalai Lama, pero la mayoría de los tibetanos no lo acepta porque fue nombrado por Beijing. Desde 1995 no se sabe nada del joven que fue elegido originalmente por el Dalai Lama ese año, y se sospecha del gobierno de Beijing de su desaparición.

De acuerdo a un informe dado a conocer el martes por la agencia estatal de noticias china Xinhua, el Panchen Lama dijo estar impresionado por la enorme libertad religiosa que disfrutan los budistas cerca del remoto monasterio Labrang, que ha sido escenario de numerosas protestas en contra del gobierno chino.

El comentario seguramente reafirmará la creencia de los tibetanos de que él no es el verdadero Panchen Lama.

El Panchen Lama de Beijing, que fue designado cuando tenía 6 años y también es conocido como Gyaltsen Norbu, ha adquirido un creciente papel político durante los últimos años. A sus 21 años, se ha visto al lado de líderes del Partido Comunista elogiando el dominio chino sobre el Tíbet y fue asignado al principal cuerpo de asesores del gobierno.