Nadie puede estar seguro de quién controla el arsenal del gobierno libio, el cual incluye toneladas de gas mostaza y material nuclear sin refinar, así como unos 30.000 cohetes antiaéreos que se pueden lanzar desde el hombro, dijeron funcionarios militares y de espionaje de Estados Unidos.

El arsenal parece estar bajo control del gobierno, señalaron funcionarios, a pesar de los avances rebeldes en la capital, Trípoli. Eso podría ser una buena o una mala noticia, dependiendo de si las tropas leales al líder Moamar Gadafi se apegan a los acuerdos internacionales de no usar el material.

Uno de los posibles escenarios es que Gadafi use las armas para efectuar una última defensa; otro, que al-Qaida se haga del armamento.

Los funcionarios hablaron con la condición de no ser identificados para poder discutir asuntos de inteligencia.

Dos equipos especializados del Departamento de Estado norteamericano trabajan para asegurar los sitios en áreas controladas por los rebeldes.