El número de católicos siguió cayendo en Brasil, país que se precia ser el que tiene mayor fieles a esta religión en el mundo, y donde el porcentaje de población que se declara de esta doctrina bajó desde un 73,79 por ciento en 2003 hasta un 68,43 por ciento en 2009, según un estudio divulgado hoy.

Pese a que el catolicismo aún es la religión mayoritaria en el país, el porcentaje medido en 2009 fue el menor desde 1872, cuando un sondeo similar mostró que el 99,72 por ciento de la población brasileña era católica, según el estudio "Mapa de las Religiones en Brasil", divulgado este martes por la Fundación Getulio Vargas.

La reducción del número de católicos en Brasil se acentuó en las últimas tres décadas. Mientras que el 88,96 por ciento de los brasileños se declaró católico en 1980, ese porcentaje bajó al 83,34 por ciento en 1991 y al 73,89 por ciento en 2000.

Pese a que el número se mantuvo prácticamente estable entre el 2000 y el 2003, un nuevo sondeo mostró que la fuga de católicos volvió a crecer y que el porcentaje se redujo en 5,36 puntos entre 2003 y 2009, cuando cayó hasta el 68,43 por ciento.

Según la Fundación Getulio Vargas, que basó su estudio en encuestas con cerca de 200.000 personas, la fuga fue mayor entre los jóvenes de entre 15 y 19 años, de los que apenas un 67,5 por ciento se declaró católico en 2009, frente al 75,2 por ciento en 2003 (pérdida de 7,7 puntos porcentuales).

El estudio se conoce apenas dos días después de que el Papa Benedicto XVI anunciara que la ciudad brasileña de Río de Janeiro será la sede de la próxima edición de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en 2013.

El Pontífice hizo el anuncio el domingo al término de la XXVI Jornada, que reunió en Madrid a cerca de dos millones de peregrinos católicos de 193 países.

Precisamente en el estado de Río de Janeiro, según el estudio de la Fundación, el porcentaje de católicos cayó a menos de la mitad de la población (49,83 por ciento) y el de las personas que se dicen sin religión subió al 15,95 por ciento.

Según la Fundación Getulio Vargas, la reducción del porcentaje de católicos en Brasil coincidió con el aumento del porcentaje de brasileños que se declara sin religión, que subió desde el 5,13 por ciento en 2003 hasta el 6,72 por ciento en 2009.

Hasta el año 2000 la reducción de los católicos en el país era atribuida directamente al crecimiento de los grupos evangélicos en el país, pero estos no registraron un crecimiento de fieles en los últimos seis años tan elevado como el que venían experimentando antes.

De acuerdo con el estudio, el porcentaje de brasileños que dice ser fiel de las iglesias evangélicas tradicionales y a los nuevos grupos evangélicos subió desde el 17,88 por ciento en 2003 hasta el 20,23 por ciento en 2009.

Los seguidores del espiritismo se mantuvieron prácticamente estables (del 1,5 por ciento en 2003 al 1,75 por ciento en 2009), así como los practicantes de las religiones afrobrasileñas (del 0,23 por ciento al 0,35 por ciento) y de las iglesias orientales o asiáticas (del 0,30 por ciento al 0,31 por ciento).