La inversión extranjera directa acumulada en Brasil en los siete primeros meses de este año sumó 38.448 millones de dólares, el mayor valor para el período en la historia del país, informó hoy el Banco Central.

La inversión de los extranjeros en proyectos productivos en Brasil en los primeros siete meses del año es apenas en un 20 por ciento inferior a la de todo el año pasado (48.462 millones de dólares) y equivale al 70 por ciento de la inicialmente prevista por el Gobierno para todo 2011 (55.000 millones de dólares).

La inversión extranjera acumulada entre enero y julio de este año, además, es en un 160 por ciento superior a la del mismo período de 2010.

La inversión foránea siguió creciendo en julio de este año, cuando llegó a 5.971 millones de dólares, un valor récord para el mes y muy superior a los 4.000 millones de dólares previstos por el Banco Central.

La tendencia es que la cifra siga creciendo debido a que la inversión extranjera directa sumaba cerca de 3.600 millones de dólares en las tres primeras semanas de agosto.

De acuerdo con el organismo emisor, otra cifra que alcanzó récords en julio fue la de los gastos de los turistas brasileños en el exterior, que sumaron 2.196 millones de dólares, su mayor valor para un mes.

El valor acumulado de los gastos de los turistas brasileños en el exterior en los siete primeros meses del año llegó igualmente al récord de 12.380 millones de dólares.

Según el jefe del Departamento Económico del Banco Central, Tulio Maciel, esos gastos tienden a aumentar debido al crecimiento del empleo y la renta en Brasil, y a la apreciación del real frente al dólar.

La inversión extranjera directa financió totalmente el déficit en cuenta corriente del país, que mide las transacciones de Brasil con el exterior y que en los siete primeros meses del año sumó 28.945 millones de dólares.

El déficit en la balanza de cuenta corriente entre enero y julio de este año es similar al del mismo período de 2010 (28.436 millones de dólares) y equivale a menos de la mitad del previsto por el Banco Central para todo 2011.

Pese al superávit comercial y al aumento de las exportaciones, el déficit en cuenta corriente aumentó por el crecimiento en un 25,7 por ciento en los gastos en la cuenta de servicios, que incluyen precisamente los gastos de los brasileños en viajes al exterior.

El Banco Central divulgó igualmente que las reservas internacionales del país alcanzaron 346.100 millones de dólares a finales de julio, valor superior a la deuda externa de Brasil, que era entonces de 297.100 millones de dólares.