José Mourinho rechazó el martes que tenga intenciones de irse del Real Madrid, poco después que la federación española de fútbol abrió un expediente disciplinario que podría desembocar en una suspensión de hasta 12 partidos para el timonel por el incidente que protagonizó en la Supercopa de España contra el Barcelona.

Informes de prensa apuntaba a que Mourinho sentía que no contaba con el respaldo de la directiva del club merengue y que por eso consideraría renunciar a la dirección técnica del Madrid. Sin embargo, el portugués publicó una carta abierta en la que desmiente esa posibilidad.

"Solo quien no me conoce puede soñar, inventar o creer que pueda marcharme ahora del Real Madrid", escribió Mourinho en el portal de internet del club. "No me marcho. Seguro. ¡Segurísimo!".

Mourinho también se disculpó "solo ante el madridismo" por su conducta el incidente en el partido de vuelta por la Supercopa, en el que el entrenador tuvo un altercado con el asistente del Barcelona, Tito Vilanova, que podría acarrearle una larga suspensión.

Mourinho tocó el ojo de Vilanova en medio de una refriega después de una fuerte falta de Marcelo sobre Cesc Fábregas. El asistente del Barsa respondió con un empujón al lusitano.

"Algunos están más adaptados que yo a la hipocresía del fútbol, lo hacen con la cara escondida, con la boca tapada y en lo más profundo de los túneles", señaló Mourinho. "Yo no aprendo a ser hipócrita. Ni aprendo ni quiero".

Según el expediente de la federación, Mourinho será juzgado por posibles infracciones a los artículos 98 y 100 del código disciplinario de la federación, que rigen las agresiones y la conducta antideportiva en los partidos.

De ser hallado culpable, encara una suspensión de entre cuatro y 12 partidos, de acuerdo con ambos artículos.

El Madrid, por su parte, denunció supuestas "provocaciones, vejaciones, insultos y agresiones que tuvieron que soportar los jugadores, cuerpo técnico y demás miembros del banquillo de nuestro equipo en el terreno de juego y también en el túnel de vestuarios".

"El Real Madrid C. F. espera que la investigación continúe y sirva de oportunidad para esclarecer absolutamente todos los hechos ocurridos durante el transcurso del partido e inmediatamente después de su finalización", señaló el club en un comunicado.

Además, expresó "sorpresa por el hecho de que esta investigación sea ordenada cinco días después del partido, y curiosamente escasas horas después de que el presidente del F. C. Barcelona se la reclamase públicamente a la propia Real Federación Española de Fútbol".

Vilanova encara un expediente por los artículos 111 y 122, al ser amonestado e incurrir en conducta antideportiva, y podría ser suspendido hasta cuatro encuentros.

Además, la federación suspendió por un partido al jugador del Barcelona, David Villa, y a los jugadores del Madrid, Marcelo y Mesut Oezil, por su participación en la refriega.