El presidente del Banco Central de Chile, José de Gregorio, afirmó hoy que se observan señales de desaceleración en la economía del país, que se harán sentir en los próximos meses, particularmente la demanda interna.

"Nosotros esperábamos que hacia el segundo semestre la actividad, en particular la demanda, se empezara a desacelerar", precisó De Gregorio al participar en un encuentro organizado por Bloomberg.

La demanda interna ha sido uno de los puntales del crecimiento experimentado por la economía chilena en lo que va del año, con subidas del 15,1 y el 9,4 por ciento en el primer y segundo trimestre, respectivamente.

En la primera mitad del año, la economía chilena se expandió un 8,4 por ciento, con crecimientos del 10 % y en el primer trimestre y del 6,8 % en el segundo y el gobierno proyecta que cerrará el año con un incremento del 6,6 por ciento, que compara con el 5,2 por ciento alcanzado en 2010.

El responsable del emisor chileno aseguró también que los flujos de capital externo no se han visto afectados por las actuales turbulencias de los mercados, aunque se han desplazado desde las economías desarrolladas a las economías emergentes, debido al mayor temor al riesgo que ha tornado volátiles los mercados.

Los efectos de las actuales turbulencias para Chile "no son muy significativos", en términos relativos y sus efectos se verán en el mediano plazo.

Aseguró además que es muy poco probable que los problemas de deuda que afectan a los bancos europeos contagien a los bancos chilenos, recordó que ello no ocurrió en la crisis de 2008 y subrayó que la probabilidad de que ello ocurra ahora es muy baja.