El presidente Hugo Chávez suscribió el martes el decreto-ley de nacionalización del sector del oro, que había anunciado la semana pasada, y que le garantiza al Estado el control de las actividades primarias y operaciones conexas de explotación del metal precioso.

Chávez sancionó la nueva legislación en una reunión con sus ministros que fue transmitida en cadena de radio y televisión. La nueva norma le asegura al Estado el manejo de todas las actividades de explotación de oro y las operaciones conexas.

El gobernante no precisó como se hará efectiva la nueva ley puesto que en 1965 el Estado venezolano ya nacionalizó la explotación del oro, y a partir de 1977, el Ejecutivo se reservó para sí todos los derechos de extracción y obtención de oro en Venezuela, quedando ilegales las actividades de productores independientes y de libre aprovechamiento.

En el país operan algunas compañías extranjeras como la empresa rusa Rusoro Mining Ltd. que controla una de las minas de oro más importantes del país en el estado suroriental de Bolívar.

La Rusoro Mining Ltd descartó la semana pasada que la medida de nacionalización del sector vaya a afectar las operaciones que mantiene en dos proyectos mineros, y dijo en un comunicado que no ha recibido ninguna indicación del gobierno de cambio en sus actividades.

Chávez indicó el martes que el gobierno ha "entrado en contacto ya" con la empresa rusa para continuar el desarrollo de los proyectos mineros.

A inicios de año el gobierno canceló la concesión que tenía la minera canadiense Crystallex International Corp. para operar la mina de oro de Las Cristinas en el estado Bolívar.

Crystallex International Corp. presentó a inicios de año en un tribunal internacional una solicitud de arbitraje contra el gobierno venezolano por la suspensión de la concesión.

Chávez, quien combate contra un cáncer, aprovechó el acto para anunciar que "en pocas semanas llegará la primera remesa" de oro que tenía Venezuela depositado en bancos del exterior, con lo que se dará inicio al proceso de repatriación de 211,35 toneladas de reservas de oro que equivalen a 11.000 millones de dólares.

El mandatario defendió la repatriación de las reservas de oro asegurando que busca preservar los activos del país, y sostuvo que el traslado se hará siguiendo los lineamientos jurídicos internacionales.

El grueso de las reservas en oro están actualmente en el Banco de Inglaterra donde están depositados 4.595 millones de dólares, en el Barclays Bank PLC están 2.123 millones de dólares, en el HSBC están 1.414 millones de dólares, y en el Standard Chartered 1.009 millones de dólares.

Venezuela dispone de reservas internacionales en oro por 18.294 millones de dólares de las cuales 57,7% (11.000 millones de dólares) están en el exterior.

El país tiene en reservas operativas unos 6.500 millones de dólares que están colocadas en operaciones de compra-venta de títulos valores con el acuerdo de recomprarlos u revenderlos en el futuro en condiciones preestablecidas, en depósitos a 24 horas, en efectivo e instrumentos negociables del Banco de Pagos Internacionales (BPI) de Basilea, Suiza.

El ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordano, y el presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, presentaron a inicios de mes al presidente Chávez un informe en el que le plantearon la necesidad de realizar "una recomposición y reubicación de las reservas operativas en cuanto a instituciones y países, en un plazo máximo de dos meses".

En el estudio, que filtró a la prensa un diputado opositor, se señala que "se está en proceso de transferir las reservas operativas a instituciones financieras y países como China, Rusia, Brasil, y otros países asiáticos y de América Latina".

Las reservas internacionales totales de Venezuela cerraron para el 19 de agosto en 28.134 millones de dólares.

Desde hace cinco años el presidente Chávez viene promoviendo una serie de nacionalizaciones y expropiaciones masivas en sectores económicos estratégicos como parte del proceso para establecer en el país un modelo socialista.