Kyle Busch, líder en las posiciones de la serie NASCAR, se quedó el martes sin licencia de conducir por 45 días por haber cometido un exceso de velocidad en una carretera de Carolina del Norte.

El abogado de Busch dijo que su cliente no fue tratado "como otro ciudadano" luego que lo sorprendieron al volante de un auto de 400.000 dólares, en el que conducía a 206 kilómetros por hora (128 millas por hora) en un camino cercano a una guardería infantil y a una iglesia.

Busch, quien no necesita licencia de conductor para competir en NASCAR, fue multado también con 1.000 dólares y sentenciado a treinta horas de trabajo comunitario. Quedó en libertad condicional durante un año, aunque no deberá comparecer ante la corte en ese tiempo, pues no tenía antecedentes penales y se declaró culpable de una infracción menor.

El piloto se declaró culpable de exceso de velocidad y no refutó los cargos de manejar en forma imprudente en la corte del condado de Iredell.

Busch habló ante la corte antes que el juez H. Thomas Church le impusiera la sentencia. Se disculpó por no respetar el límite de velocidad en la zona, que es de 72 kph (45 mph) el 24 de mayo, cuando iba a bordo de un Lexus 2012 amarillo.

"Creo que usted hará las cosas de forma diferente en el futuro", dijo Church.

"Seguro que lo haré, su señoría", respondió Busch.

El abogado de Busch, Cliff Homesley, argumentó que su cliente no había recibido un trato justo. Recordó un caso ocurrido en julio, en el que un joven de 21 años, sentenciado antes por un delito grave, fue descubierto cuando conducía a 205 kph (128 mph), y se le multó con 300 dólares sin suspensión de la licencia.