Doce vehículos ardieron esta noche y madrugada en distintos puntos de Berlín en la octava noche consecutiva de incendios premeditados, que hasta ahora suman ya la destrucción de más de un centenar de automóviles y más de 350 desde el comienzo del año.

Los incendios de automóviles y vehículos pesados se produjeron pese al fuerte despliegue preventivo de la policía, que la pasada noche mantuvo un dispositivo de 250 agentes apoyados por helicópteros con cámaras térmicas para la búsqueda de sospechosos.

Los agentes berlineses han recibido apoyo técnico y de personal de la policía federal para tratar de capturar a los autores de la cadena de incendios, entre cuyos autores se presumen activistas radicales de izquierdas y pirómanos que actúan por simpatía.

Dos sospechosos fueron detenidos la pasada noche cuando acababan de dar fuego a varios carteles electorales y cubos de basura, aunque al parecer no incendiaron vehículos, dijo hoy un portavoz policial.

La propia canciller alemana, Angela Merkel, intervino la pasada semana para condenar expresamente la ola de ataques incendiarios en la capital alemana y advirtió de que, pese a que tales hechos no son comparables a los disturbios vividos en Reino Unido, sí son reflejo de una "peligrosa evolución".

En las últimas semanas estas acciones han ido en aumento, lo que se ha relacionado tanto con los recientes disturbios de Londres como con la proximidad de las elecciones regionales en la ciudad-estado de Berlín, a celebrar el 18 de septiembre.

El alcalde-gobernador de Berlín, el socialdemócrata Klaus Wowereit, ha llamado a la ciudadanía a observar cualquier movimiento sospechoso y denunciarlo de inmediato a la policía. EFE