Jered Weaver decidió que su lealtad a los Angelinos de Los Angeles valía más que los millones de dólares adicionales que podría ganar si esperaba a ser jugador libre.

Los Angelinos anunciaron el martes un acuerdo por cinco años y 85 millones de dólares que les permitirá contar con el as hasta la temporada 2016.

Weaver sabe que podría haber ganado algo más de dinero al final de la próxima temporada, cuando se convertiría en agente libre sin restricciones. Pero no le importó.

"¿Cuánto más necesitas?", preguntó Weaver en una conferencia de prensa. "Podría haber recibido más... ¿A quién le importa?"

El lanzador nativo del sur de California está contento como residente de Newport Beach y jugador de los Angelinos, el único equipo de su carrera en Grandes Ligas, sin tener que soportar la presión y el drama con que conviven los equipos de la costa este.

Decenas de fanáticos cantaron el nombre de Weaver en la conferencia afuera del Angel Stadium, en la que el derecho agradeció a su familia y su prometida, mientras hacía un esfuerzo por mantener la compostura.

Weaver, que fue abridor de la Liga Americana en el Juego de Estrellas el mes pasado, tiene foja de 14-6 con un promedio de carreras limpias permitidas de 2.10.

"Sabía que quería quedarme en Anaheim por un largo tiempo", dijo Weaver. "Crecí en una época en que los jugadores se quedaban en un equipo y cuando los Angelinos dijeron que querían acordar algo, mis oídos estaban abiertos. Consideré las opciones y no me imaginaba en ningún otro lugar".

"No sé si es un descuento exagerado", agregó. "Para mí es mucho dinero".

De hecho, el contrato de Weaver es comparable a otros firmados en tiempos recientes, como el de Justin Verlander con Detroit o el del venezolano Félix Hernández con Seattle, y es superior al de John Lackey con Boston.

"Si ochenta y cinco (millones) no es suficiente para cuidar a mi familia y otras generaciones de mi familia, entonces soy bastante estúpido", dijo el lanzador, lo que desató la risa de su prometida Kristin Travis.