Más de 900 hispanos en la ciudad de Nueva York han sido compensados económicamente después de denunciar que sus patrones no les pagaban lo suficiente en sus puestos de trabajo, anunciaron el martes cónsules latinoamericanos y funcionarios estadounidenses que colaboraron en un proyecto de ayuda.

Aproximadamente unos tres millones de dólares han sido repartidos entre esos trabajadores desde diciembre del 2009, cuando se creó un número de teléfono para denunciar casos de abusos verbales o físicos, sueldos retrasados, malas condiciones en los puestos de trabajo, falta de seguridad o la falta de pago por horas extras, entre otras cosas.

Los cónsules de México, Costa Rica, Chile, Honduras, Colombia y Guatemala en Nueva York anunciaron las cifras durante una rueda de prensa organizada para difundir la importancia de que los trabajadores hispanos conozcan sus derechos laborales, sobre todo en una época de crisis económica en la que los abusos pueden ser mayores.

"También buscamos reducir expresiones de odio, prejuicio y xenofobia en contra de la comunidad trabajadora migrante", dijo el cónsul mexicano Carlos Sada.

El proyecto de colaboración entre varios consulados latinoamericanos, dos divisiones de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés), el Departamento de Trabajo de Nueva York y la Oficina Católica de Asuntos Migratorios de la Diócesis de Brooklyn instaló una línea telefónica de consultas. Han beneficiado a 916 trabajadores, independientemente de su situación migratoria, dijeron los organizadores del programa, llamado Alianza LABORAL.

Unas 1.366 personas se quejaron sobre situaciones injustas en sus puestos de trabajo, que en muchas ocasiones son en restaurantes o puestos de construcción. Ya se han concluido 79 investigaciones y hay 50 nuevas en proceso.

En Nueva York, un 51% de las denuncias laborales reportadas al programa de ayuda son realizadas por mexicanos, mientras que un 22% las hacen ecuatorianos, seguidos de guatemaltecos (un 6 y peruanos (un 2%), entre otros grupos de inmigrantes.

La argentina Anggeluz Amendolare fue una de las inmigrantes que llamó al teléfono de denuncia en el 2010. La madre de dos hijas trabajó durante un año como gerente de oficina de un gastroenterólogo de Manhattan que le pagaba 300 dólares a la semana en efectivo, cuando el acuerdo entre ambos eran 600 dólares a través de cheques, señaló.

Tras presentar pruebas, funcionarios del Departamento de Trabajo lograron que Amendolare fuera compensada con 11.000 dólares, de los que ahora pagará impuestos.

"Esto me pasó a mi hablando inglés y siendo ciudadana estadounidense. Me imagino que a los que inmigrantes indocumentados que no hablan inglés les pasan cosas mucho peores", dijo la argentina.

La tercera edición de la Semana de Derechos Laborales empezará el 28 de agosto a nivel nacional y está previsto que sea inaugurada por el embajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, y la Secretaria de Trabajo Hilda Solís, en Washington.

Más del 55% de los trabajadores inmigrantes en Estados Unidos son hispanos, según datos federales.

__

En la internet:

Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA): www.osha.gov

División de Salarios y Horas del Departamento de Trabajo: www.dol.gov/esa/whd/