Kim Phuc, la niña que con tan sólo nueve años se convirtió en el símbolo de los horrores de la guerra en Vietnam, dijo el lunes que vino a Colombia a compartir su testimonio de vida y a relatar "cómo yo pude recuperarme de mi vida... en esa foto".

En junio de 1972, el mundo conoció una fotografía de AP en la que aparecía la pequeña Kim Phuc, quien luego de un bombardeo al poblado donde vivía con su familia en Vietnam corrió desnuda y con su cuerpo lastimado por las quemaduras.

"Le doy muchísimas gracias a Dios que me cambió mi vida, desde esa niña que sufre mucho afuera y dentro, como físico y emocional también", relató Kim Phuc a los periodistas en la sede de Naciones Unidas en el norte de Bogotá.

La mujer, hoy de 48 años, agregó que "gracias a Dios yo logré cómo perdonar gente que me hizo daño en mi vida". Y añadió: "Yo no tengo ninguna amargura, odio ni nada negativo en mi corazón, en mi mente. Así yo puedo ayudar a los niños; yo vivo todos los días como un milagro en mi vida".

Kim Phuc, que desde 1997 es embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) hizo hincapié en que también vino a Colombia para decir que "la guerra es muy mala; pero también (para decir) que este mundo va a ser muy lindo si todas las personas pueden aprender a vivir con el amor, con la esperanza y con el perdón; si todo mundo aprende a vivir así, no necesitamos la guerra".

En varias oportunidades, Kim Phuc recordó que su vida cambió cuando en 1982 se convirtió al cristianismo. "Desde ese momento yo aprendí mucho; como lección en mi vida, aprendí para tener valor de educación y de aprender el amor; aprendí cómo yo puedo aportar de mi dolor".

La vietnamita estará en Colombia hasta el miércoles y el martes ofrecerá otra rueda de prensa en la que, según dijo, ahondará en su experiencia de vida.

Kim Phuc ha dicho que "puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz".