La tormenta tropical Irene empezó a avanzar sobre Puerto Rico, azotando su territorio la madrugada del lunes con lluvias torrenciales y fuertes vientos y los meteorólogos siguieron advirtiendo que podría convertirse en un huracán.

La impredecible tormenta derribó árboles y causó muchos apagones en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos mientras se arremolinaba a tan solo kilómetros (millas) de la isla de Saint Croix, dijo Christine Lett, vocera del centro de operaciones de emergencias del territorio.

Poco antes, los meteorólogos dijeron que era probable que Irene pasara al sur de Puerto Rico, pero la tormenta cambió de curso hacia al norte y embistió la isla directamente, dijo Krizia Negrón, una meteoróloga del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos en San Juan cuando los primeros vientos de 110 kilómetros por hora (70 millas por hora) empezaron a azotar el territorio.

"La principal amenaza de los vientos apenas comienza y continuará durante la noche", dijo Negrón.

El lunes por la mañana, la tormenta se desplazará hacia el oeste-noroeste a una velocidad de 24 kilómetros por hora (15 millas por hora), con ráfagas de más de 110 kilómetros por hora (70 millas por hora). El ojo de Irene se encuentra aproximadamente a 16 kilómetros (10 millas) al suroeste de San Juan, Puerto Rico.

Después de cruzar Puerto Rico, se espera que Irene llegue a la isla de La Española, compartida por República Dominicana y Haití. Más de 600.000 haitianos aún viven en albergues tras el terremoto que devastó el país el año pasado.

En San Juan, decenas de personas acudieron a refugios de emergencia ante la llegada de Irene, que se prevé tendrá acumulaciones de hasta 25 centímetros (10 pulgadas) de lluvia en Puerto Rico.

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Los periodistas de The Associated Press Ben Fox en San Juan, Ezequiel Abiu López en Santo Domingo, República Dominicana, y Judi Shimel en Charlotte Amalie, Islas Vírgenes de Estados Unidos, contribuyeron con este despacho.