El senador del partido Nacional, Jorge Saravia denunció que detrás de la empresa minera Aratirí, de capitales indios y basada en Londres, existen mafias que no declaran todo el dinero que reciben, según declaraciones publicadas el lunes en la prensa.

Fernando Puntigliano, gerente general de la minera Aratirí, declinó ante una consulta de la Associated Press hacer comentarios "por el momento".

"No queremos salir cada vez que se dicen esas cosas", dijo Puntigliano que, sin embargo, agregó que iban a analizarlas para definir.

El senador Saravia formuló sus declaraciones al diario El Avisador, del departamento de Tacuarembó, 350 kilómetros al norte de Montevideo. No respondió su teléfono cuando la AP lo llamó para conocer directamente la versión periodística.

"No puede ser que un gobierno que se jacta de ser de izquierda, entregue los intereses del país a multinacionales que están solventadas por quién sabe qué, por qué mafias y de qué continentes, porque atrás de Aratirí está todo eso", dijo Saravia, según el diario.

"Yo integro la comisión de Naciones Unidas contra el Crimen Organizado y el Lavado de Dinero y nos encontramos que quienes financian a Aratirí son gente que lava mucho dinero en el mundo", sostuvo Saravia quien aparentemente no brindó pormenores.

El senador que hace pocas semanas abandonó la coalición oficialista de izquierda del Frente Amplio a raíz de profundas discrepancias con sus procedimientos y retornó al partido Nacional que fue su origen político.

Adujo que quienes financiarían esa industria serían mafias que no "declararían todo el dinero que reciben". Esa noticia fue repetida por la página digital de El País.

La minera Aratirí que quiere explotar yacimientos de hierro en el centro-este del país estaba dispuesta a invertir hasta 3.000 millones de dólares, pero surgieron serias oposiciones políticas y ambientales y de inmediato todo quedó rodeado de confusionismo al punto que recientemente, Puntigliano, anunció públicamente que se enlentecían las inversiones ante el panorama que se originó.

Aunque, aseguró que Aratirí no se iría del Uruguay, todo parece indicar que el proyecto ha quedado suspendido.