Los cerca de 2.000 obreros que acometen la reforma del estadio Maracaná, en Río de Janeiro, retomaron hoy su trabajo después de una huelga de cinco días para reclamar mejoras laborales tras un accidente en el que uno de ellos resultó herido, informaron fuentes oficiales.

"Los trabajadores regresaron esta mañana a sus actividades después de la reunión en la que se aprobó el acuerdo para poner fin a la huelga iniciada el pasado miércoles", señaló en un comunicado el Consorcio Maracaná Río 2014, responsable de la obra.

El pacto alcanzado entre las dos partes establece que cada obrero tendrá derecho a un seguro de salud y a una ayuda de 160 reales (unos 100 dólares) para la alimentación, según anunció Romildo Vieira da Silva, director del Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Construcción Pesada de Río de Janeiro.

El paro se inició el pasado día 17 después de que un empleado que trabaja en la reforma del estadio resultase herido por quemaduras y por una lesión traumatológica.

Tras el accidente, los huelguistas exigieron la contratación de un seguro de salud por parte de la empresa, un aumento de la ayuda para la alimentación y un reajuste salarial de los empleados que perciben un sueldo menor que el resto de los trabajadores.

El legendario Maracaná es uno de los estadios que albergará partidos del Mundial de fútbol de 2014 y probablemente recibirá la final de la competición.

Con un presupuesto de 956,8 millones de reales (unos 598 millones de dólares), la reforma del Maracaná debe estar concluida a finales de 2012, medio año antes de la Copa Confederaciones, que se disputará en junio de 2013.

El estadio remodelado tendrá 110 palcos, once nuevos elevadores, 3.860 altavoces, 314 cámaras de seguridad, 360 monitores de televisión, cuatro pantallas gigantes y aire acondicionado en una zona de 36.000 metros cuadrados.