Diversos mandatarios mundiales dijeron el lunes que se acerca el fin del régimen de Moamar Gadafi y exhortaron al líder libio a que deponga el poder después de que los insurgentes tomaron la mayor parte de Trípoli.

Algunos líderes incluso comenzaron a hacer planes para lo que esperan será Libia sin el hombre que la ha gobernado desde hace 42 años.

Mandatarios de toda Europa se congratularon por los drásticos avances de los rebeldes hacia la capital libia después de seis meses de lucha e instaron a Gadafi a entregarse y evitar un mayor derramamiento de sangre.

Centenares de libios que viven en el extranjero celebraron en las calles, ocupando embajadas, quemando imágenes del hombre fuerte libio y enarbolando banderas rebeldes.

Aunque se desconocía el paradero de Gadafi, los mandatarios ya hacían preparativos para reconocer a los nuevos gobernantes del país. Gran Bretaña dijo que unos 20.000 millones de dólares en activos libios que congeló en su suelo serán liberados pronto para ayudar a que los rebeldes del país puedan restablecer el orden.

Francia anunció planes para una reunión internacional la próxima semana e Italia envió un equipo al bastión rebelde de Bengasi para ayudar a planear la reactivación de la industria petrolera libia.

"El tiempo se acaba. No hay alternativas y (Gadafi) deberá rendirse y entregarse a la justicia", dijo el lunes el canciller italiano Franco Frattini.

En Londres, el primer ministro británico David Cameron suspendió sus vacaciones para presidir el lunes una reunión del comité de seguridad especial sobre Libia.

"Su régimen se está desmoronando y está en plena retirada. Gadafi debe dejar de luchar, sin condiciones", dijo Cameron. Prometió que Gran Bretaña y otros gobiernos ayudarán ahora a Libia en su "transición efectiva hacia una sociedad libre, democrática e inclusiva".

Alemania anunció planes similares a los británicos de descongelar activos libios para entregárselos a los rebeldes una vez que el régimen actual se haya ido. El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, dijo que poco más de 10.100 millones de dólares están congelados en Alemania y que esos fondos podrían usarse para ayudar a reconstruir Libia.

"El pueblo libio tiene derecho a este dinero", afirmó.

Francia indicó que el "grupo de contacto" de potencias internacionales que participan en la estabilización de Libia se reunirá la próxima semana en París. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, invitó al líder de la oposición libia para que asista a las conversaciones en París, dijo su oficina.

Jordania, un firme aliado de Estados Unidos y uno de los primeros países árabes en reconocer a los rebeldes como los representantes legítimos del pueblo libio, dijo que la transición debe sentar las bases para un "nuevo régimen democrático".

El máximo diplomático jordano, Nasser Judeh, dijo que su gobierno "confía en una transición rápida y pacífica del poder", según la agencia oficial de noticias Petra.

Los mandatarios, no obstante, advirtieron también sobre el riesgo de un aumento en la violencia mientras un desesperado Gadafi trata de aferrarse al poder. Le recomendaron que se entregue a la Corte Penal Internacional.

Ese tribunal ha acusado a Gadafi de crímenes contra la humanidad, junto a uno de sus hijos, Seif al-Islam Gadafi, y el jefe de los servicios de espionaje libios. Seif Gadafi fue arrestado el domingo por las fuerzas rebeldes libias, mientras que otro de los hijos del mandatario libio se encuentra bajo arresto domiciliario.

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Los periodistas de The Associated Press en varias ciudades contribuyeron a este despacho.