El Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, anunció hoy que convocó para mañana por la tarde al encargado de Negocios de Estados Unidos en Bolivia, John Creamer, para que explique su supuesta relación con una marcha indígena contra un proyecto vial del mandatario.

El ministerio de Exteriores informó a Efe que Creamer se reunirá con el ministro de la Presidencia, Carlos Romero, que ejerce como canciller en funciones debido a que el titular del cargo, David Choquehuanca, viajó hoy a Lima a una reunión de la Comunidad Andina y retornará el próximo miércoles.

La relación bilateral entre Bolivia y Estados Unidos está reducida al nivel de encargados de Negocios desde septiembre de 2008, cuando fueron expulsado los embajadores respectivos, tras las denuncias de Morales de que la embajada esadounidense conspiraba en Bolivia, lo cual ha negado Washington.

La representación diplomática estadounidense, que aún no se ha pronunciado sobre la convocatoria a Creamer, fue acusada el domingo por el presidente boliviano de alentar la protesta indígena que se opone a la construcción de una carretera en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure.

Morales dijo que el asesor de la embajada en asuntos indígenas, Eliseo Abelo, fue quien tuvo los contactos telefónicos con el aimara Rafael Quispe y el diputado indígena oficialista Pedro Nuni, entre otros que lideran la protesta y critican la carretera.

Morales exhibió un registro de llamadas telefónicas entre la embajada y los dirigentes indígenas y que, según afirmó hoy el ministro de Gobierno (Interior), Sacha Llorenti, fue obtenido de las empresas telefónicas de forma legal y con autorización de un fiscal.

"Todo ha sido en el marco de nuestro ordenamiento jurídico (...) En el extracto de llamadas que se nos proporciona, encontramos un vínculo entre un número de la embajada de EE.UU." y el de algunos indígenas que participan en la marcha, explicó Llorenti.

El ministro negó en rueda de prensa que se haya interceptado o "pinchado" las líneas de los indígenas para conocer sus conversaciones, como éstos han denunciado a la prensa.

También enfatizó que la legación diplomática deberá explicar estos contactos con los líderes "en el marco de una movilización que tiene fines políticos" porque, a su juicio "no hay casualidades".

Los indígenas se oponen a la construcción de la carretera entre la región de Cochabamba (centro) y Beni (noreste) porque aseguran que se producirá una devastación de esa reserva natural y el avance en esa zona de los campesinos cultivadores de coca, seguidores del presidente Morales.