George Michael reconoció el lunes a la mitad de su concierto que se separó de su pareja de años Kenny Goss y recordó su pasado problemático a causa de las drogas.

El cantante de 48 años se presentó en la Opera Estatal de Praga en el estreno de su guía "Sinfónica" y le dijo al público: "Kenny y yo hemos estado separados por dos años y medio (...) es tiempo de ser honestos".

El ex integrante de la agrupación Wham! había negado en otras ocasiones que él y Gross se hubieran separado.

"Mi vida amorosa ha sido mucho más turbulenta de lo que he querido", dijo y dedicó la canción "Where I hope you are" a Goss.

"Este hombre me ha dado mucha felicidad y mucho dolor", dijo con la voz entrecortada, haciendo referencia al alcoholismo que desarrolló Goss tras la muerte de sus padres, así como su propia adicción a las drogas, que lo llevó a la cárcel el año pasado.

El cantante tiene programados 195 conciertos por toda Europa. A diferencia de otras giras en esta ocasión lo acompaña por una orquesta sinfónica en sus éxitos adaptados a un tono más melodioso, así como una selección de sus artistas favoritos.

El lunes logró un lleno total en la ópera de Praga y combinó éxitos como "Kissing a Fool" e "It Really Doesn't Matter" con "My Baby Just Cares For Me" y "True Faith" de New Order.

Al hablar sobre su adicción a la marihuana contó que una ocasión perdió el conocimiento mientras hablaba por teléfono con el cantante y compositor Rufus Wainwright.

"Estaba fumando y perdí el conocimiento al teléfono", dijo el cantante quien reconoció tener miedo de saber la forma en la que terminó esa conversación.

En el programa del concierto dijo que se merecía haber pasado por la cárcel en 2010 tras chocar contra una tienda fotográfica en Londres. La policía lo encontró drogado sobre el volante y el cantante fue sentenciado a ocho semanas en prisión.

"Tenía que pagar un precio y me parece que la prisión era el final lógico para un capítulo muy largo y obscuro".

El lunes también rindió tributo a Amy Winehouse quien, dijo, era la única artista británica que lo dejó obnubilado en sus 30 años de carrera musical.

"Pensar que no tendremos más de su música es demasiado triste como para expresarlo con palabras", dijo antes de presentar una versión de "Love is a Losing Game" de Winehouse.