El gobernador interino, Kenneth McClintock, decretó hoy el estado de emergencia para Puerto Rico ante el paso de la tormenta tropical "Irene", que se espera se acerque hasta unos 40 kilómetros del sur de la isla caribeña durante las horas de la noche.

McClintock señaló en una conferencia de prensa que ante la previsión de vientos sostenidos de tormenta tropical y huracanados en la zona sur de la isla se suspende la jornada laboral para los empleados gubernamentales durante la jornada del lunes.

Dijo que las escuelas públicas y la Universidad de Puerto Rico tampoco abrirán sus puertas el lunes, jornada durante la que se espera que "Irene" abandone las cercanías de Puerto Rico a últimas horas de la mañana.

El gobernador interino en ausencia de Luis Fortuño, que se espera llegue a Puerto Rico durante las próximas horas, dijo que las lluvias pueden ser muy abundantes en especial en las zonas montañosas, donde se podrían registrar hasta 7 pulgadas de agua.

McClintock pidió a la población que se mantenga en sus hogares ante la llegada de las lluvias durante la tarde e informó de que hay disponibles 300 refugios en toda la isla en caso de ser necesarios.

El Centro Nacional de Huracanes mantiene un aviso de huracán para Puerto Rico, incluyendo las pequeñas islas de Vieques y Culebra, aunque "Irene" continúa clasificada como tormenta tropical.

El último parte del Centro Nacional de Huracanes sitúa a la tormenta "Irene" en la latitud 17,0 grados norte y longitud 63,2 grados oeste, dirigiéndose hacia el oeste a 30 kilómetros por hora y con vientos sostenidos de mas de 60 kilómetros a la hora.

"Irene", la novena tormenta tropical de la temporada de ciclones del Atlántico, se formó el pasado sábado en la zona este del Caribe.