El presidente norcoreano Kim Jong Il continuó el lunes con una inusual visita a Rusia mientras viajaba en un tren blindado privado por una región rica en recursos naturales antes de reunirse con el mandatario ruso Dmitry Medvedev.

Se espera que el encuentro se centre en la cooperación energética entre ambos países y en el desarme nuclear.

El viaje de Kim inició el sábado tras la invitación de Medvedev. Los dos presidentes se reunirán esta semana para discutir el posible suministro de gas natural y otros energéticos de Rusia hacia Corea del Norte y Corea del Sur y las estancadas negociaciones para poner fin a las ambiciones nucleares de Norcorea a cambio de ayuda.

Las banderas de ambos países ondearon en las estaciones de trenes en las que Kim se detuvo y las bandas militares tocaron música de bienvenida, informó la agencia estatal de noticias de Corea del Norte, que agregó que las mujeres vestían trajes nacionales rusos mientras ofrecían a Kim tradicionales regalos elaborados con pan y sal.

El domingo, el tren de Kim recorrió la provincia de Amur en el este de Rusia, donde el mandatario visitó una planta de energía hidroeléctrica y su presa de 139 metros (456 pies) en el Río Bureya.

Rusia ha propuesto suministrar el excedente de electricidad generado por la planta Amur para ambas Coreas, de acuerdo a los informes de medios surcoreanos dados a conocer el lunes.