Los alemanes están cautivados con la fuga de la vaca Yvonne.

El animal se escapó de una pequeña granja bávara en mayo y desde entonces ha logrado esconderse en los bosques del sur de Alemania, pese a sus rollizos 700 kilogramos (1.500 libras) de peso.

Los locales dijeron varias veces haber visto a la vaca marrón con cabeza blanca, pero cada vez que un equipo trató de capturarla, logró evadirse. Un helicóptero provisto de una cámara térmica utilizada en misiones de búsqueda regresó el jueves sin resultados.

Las cuadrillas de búsqueda han tratado de atraer a Yvonne con alimentos, con el sonido del rugido de su novillo Friesi y su hermana Waltraud, y aun con una posible pareja, Ernst. Veintenas de voluntarios están buscando en los bosques de la alta Baviera en su búsqueda.

El animal de seis años nunca habría provocado titulares a nivel nacional de no haber sido porque casi lo embiste una patrulla policial días después de su fuga. La oficina del distrito rural de Muehldorf dictaminó que el bovino era un peligro público y ordenó matarlo donde lo encontraran.

Entonces los defensores de los animales salieron en su defensa. Una página en Facebook que reclama el rescate de Yvonne tenía más de 23.000 partidarios el viernes, y el periódico de mayor venta en el país, Bild, ofreció 10.000 euros (14.370 dólares) en su primera plana a cualquiera que ayude a encontrar a la vaca.

Debido a toda la atención, se suspendió la sentencia de muerte a Yvonne.

Un refugio bávaro de animales ha comprado a la vaca a sus antiguos dueños y está en la vanguardia de la tarea de rescate.