Los sobrevivientes de la masacre que cobró la vida de 69 personas en un campamento juvenil que se llevaba a cabo en la cercana isla de Utoya visitarán el lugar del incidente para llorar por sus amigos fallecidos.

Se espera que cerca de 1.000 sobrevivientes y familiares de las víctimas lleguen el sábado a la isla de Utoya acompañados de personal médico y de la policía para recordar el tiroteo realizado por un noruego extremista de ultraderecha.

Anders Behring Breivik, de 32 años, reconoció haber asesinado a ocho personas cuando hizo estallar un camión cargado con explosivos afuera de unas oficinas gubernamentales en Oslo y luego mató a tiros a 69 personas en el campamento juvenil el 22 de julio.

El viernes, una corte de Oslo extendió el aislamiento de Breivik por otras cuatro semanas argumentando que aún desconoce si Breivik actuó por sí solo.