El primer ministro pidió el domingo a sus compatriotas que se cuiden mutuamente y estén alertas ante la intolerancia, al concluir Noruega un mes de luto con un acto en memoria de las 77 personas asesinadas por un extremista de derecha.

En un discurso en un foro en Oslo, Jens Stoltenberg dijo que "los necesitamos (a ustedes). No importa dónde se viva o a qué dios se rinda culto, todos y cada uno de nosotros podemos asumir una responsabilidad y salvaguardar la libertad".

El noruego Anders Behring Breivik, de 32 años, confesó haber cometido los atentados que dejaron 77 muertos el 22 de julio. Primero detonó un coche bomba cuyo estallido mató a ocho afuera de las oficinas gubernamentales en Oslo, y después mató a tiros a 69 personas en un campamento juvenil en la isla de Utoya, a 40 kilómetros (25 millas) de la capital.

El primer ministro, quien recibió una ovación de pie de las 6.700 personas reunidas en la Arena de Oslo, dijo que "juntos somos una cadena irrompible de asistencia, democracia y seguridad: esa es nuestra protección frente a la violencia".

"En este día el tiempo se detiene para recordar a aquéllos que murieron", expresó Stoltenberg. "Lo hacemos como una nación. Cada vela encendida trajo calor, cada pensamiento trajo consuelo, cada rosa trajo esperanza. Somos un país pequeño, pero un pueblo grande".

La cantautora noruega Susanne Sundfoer inauguró el acto de recuerdo con una interpretación emotiva de la clásica melodía noruega "Mi pequeño país", que adquirió relevancia especial desde los ataques terroristas e hizo que algunos en el público se enjugaran las lágrimas en silencio.

En su discurso ante los presentes, el rey Harald dijo que sentía el dolor de cada persona y expresó su seguridad de que Noruega habrá de superarlo.

"Creo firmemente que sabremos mantener nuestra capacidad para vivir en libertad y con seguridad en nuestro país", apuntó.

Después, el grupo de rap noruego Karpe Diem interpretó algunas canciones sobre tolerancia.

"Yo soy musulmán, Chirag hindú y nuestros amigos también son diferentes, pero nunca nos hemos sentido más noruegos, y nunca habíamos sentido tanta unidad como ahora después del 22 de julio", dijo el rapero Magdi Omar Ytreeide Abdelmaguid antes de interpretar un tema.

A medida que se recitaban en voz alta los nombres de cada una de las 77 víctimas, algunos sollozaban y otros guardaban silencio sentados.

En otra parte de la ciudad, las banderas ondeaban a media asta mientras las personas colocaban flores y los niños hacían pompas de jabón afuera de la catedral.

La ceremonia en el foro, en el que se efectúa el Concierto del Premio Nobel de la Paz, fue transmitida en vivo por la televisión nacional. Además del primer ministro, asistieron al acto funcionarios, legisladores, políticos importantes y miembros de las familias reales de países vecinos.