Fuerzas de seguridad sirias dispararon a manifestantes el sábado en la provincia central de Homs, matando a dos e hiriendo a por lo menos ocho, al continuar su campaña de represión pese a que el gobierno le dio garantías a la ONU de que había concluido sus operaciones militares.

El presidente Bashar Assad es cada vez más criticado por la represión contra el levantamiento popular iniciado hace cinco meses. El jueves, Estados Unidos y sus aliados europeos exigieron que el mandatario dimita debido a la represión, que según grupos activistas ha causado más de 2.000 muertos.

Un diario gubernamental rechazó el sábado las exhortaciones occidentales para que Assad renuncie y denunció que ellas revelan el "rostro de la conspiración" contra Damasco.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Londres, dijo que las fuerzas de seguridad mataron a disparos el sábado a dos personas en la ciudad de Rastan, cerca de la capital provincial de Homs, entre ellos el reconocido activista Mahmud Ayub, que organizó protestas contra el régimen.

El grupo dijo que los soldados también dejaron el sábado al menos ocho personas heridas en Homs, donde la población realizó una huelga general en protesta contra la represión. La mayoría de los mercados de la ciudad estuvieron cerrados.

Empero, el régimen ha continuado su ofensiva. El sábado envió refuerzos a Homs, la tercera ciudad más grande de Siria y escenario de intensas protestas antigubernamentales, según Rami Abdul-Rahman, director de la organización activista con sede en Londres.

"Los tiroteos no han cesado desde anoche", dijo Abdul-Rahman con base en los relatos de los residentes.

Las últimas víctimas, junto con 29 personas que los activistas dijeron fueron asesinadas a tiros el viernes en diferentes lugares de todo el país, indicarían que Assad o no está dispuesto a detener su campaña represiva o no controla completamente su propio régimen.

Aparte de Homs, la ofensiva militar se ha centrado en la ciudad costera de Latakia, la ciudad oriental de Deir el-Zour y Hama, la ciudad que fue el centro de la inflamación popular.

Un video grabado por un aficionado difundido en internet y al parecer tomado en Hama muestra a soldados sirios que golpean y patean a cuatro detenidos sentados y esposados en una carretera desierta.

Podía escucharse que uno de los hombres le decía a los oficiales que lo golpeaban: "Si tienen una foto mía o si alguien dice que participé en una manifestación, mátenme. Descuartícenme".

Los soldados patearon entonces a los hombres en la cara y cabeza mientras éstos imploraban clemencia.

The Associated Press no pudo verificar la autenticidad del video. Siria ha prohibido la entrada de casi todos los periodistas extranjeros y limita la cobertura de los medios locales de información, lo que hace imposible la verificación independiente de lo que sucede en el país.

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Bassem Mroue tiene su cuenta en Twitter en: http://twitter.com/bmroue