El papa Bendicto XVI declarará al español San Juan de Avila doctor de la Iglesia, una de las mayores distinciones del catolicismo que se reserva a religiosos de especial influencia universal en sus escritos y reflexiones sobre la fe.

El pontífice hizo el anuncio sorpresivamente el sábado al término de una eucaristía oficiada ante 3.500 seminaristas y obispos en la catedral de la Almudena de Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebra hasta el domingo en España.

En la actualidad la Iglesia cuenta con 33 doctores, entre ellos San Agustín y San Francisco de Asís. Santa Teresita de Lisieux fue la última en sumarse a la lista en 1997 a iniciativa de Juan Pablo II.

San Juan de Avila será el cuarto santo español nombrado doctor de la Iglesia universal tras San Isidro de Sevilla, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús.

San Juan de Avila (1500-1569) es patrón de los clérigos seculares de España y fue considerado uno de los grandes predicadores de su tiempo.

En cuanto se ordenó de sacerdote se despojó de todos sus bienes y los repartió entre los pobres. Aunque su primera intención fue viajar a la recién conquistada América, permaneció en España. Obtuvo el grado de maestro de teología, fundó 15 escuelas en el sur del país y la Universidad de Baeza, en Jaén.

León XIII lo declaró beato en 1894 y Pablo VI lo canonizó en 1970.

Con su decisión de declarar a San Juan de Avila doctor de la Iglesia, Benedicto XVI parece reforzar un modelo de comportamiento basado en el rigor intelectual, santidad y piedad, tras los escándalos de pederastia que han sacudido la Iglesia en todo el mundo.

"Espero que el discurso y ejemplo de este destacado pastor ilumine a todos los sacerdotes y los que estén anticipando su ordenación", dijo el Papa.