El mandatario norcoreano Kim Jong Il llegó el sábado al extremo oriental de Rusia tras viajar en un tren especial y durante su visita se reunirá con el presidente ruso Dmitry Medvedev, informó el Kremlin.

Esta es la primera visita de Kim Jong Il a ese país desde 2002 y es la muestra más reciente de que Corea del Norte intenta lograr un acuerdo para recibir apoyo y reiniciar las estancadas negociaciones para el desarme nuclear.

La agencia estatal de noticias de Norcorea no informó sobre una reunión con Medvedev pero dijo que la visita de Kim se realizó a invitación del presidente ruso.

La confirmación de la llegada de Kim a Rusia se dio a través de un comunicado emitido de forma simultánea por el Kremlin y la agencia oficial norcoreana de noticias KNCA.

De acuerdo al comunicado, Kim visitará la región este de Rusia y se dirigirá al oeste rumbo a Siberia.

Un empleado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur había informado — citando a una fuente surcoreana en esa área — que el tren de Kim llegó a la ciudad fronteriza de Khasan. El funcionario habló bajo condición de permanecer anónimo porque el asunto involucraba información de inteligencia.

Un segundo funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano también indicó que el tren de Kim cruzó la frontera.

Las especulaciones sobre una posible visita a Rusia surgieron el viernes luego que un asesor legislativo surcoreano indicó que la oficina de inteligencia del gobierno de Seúl había detectado indicios de que Kim se preparaba para viajar a Rusia.

Corea del Norte informó la semana pasada que el presidente de Rusia Dmitry Medvedev le envió una carta a Kim donde hizo un llamado para una mayor cooperación energética entre Rusia y las dos Coreas, pues esto ayudaría a fortalecer la seguridad regional.

Kim viajó a China en mayo para su tercera visita en poco más de un año al país que ha sido su aliado más cercano. Muchos analistas ven estas visitas como esfuerzos encaminados a que les garanticen ayuda, inversiones y apoyo para la transición de poder que pasaría hacia su tercer hijo, Kim Jong Un.

Rusia y Corea del Norte mantienen relaciones diplomáticas cordiales aunque ya no son tan cercanas como solían serlo en los días previos al derrumbe de la Unión Soviética, que tradicionalmente brindaba mucha ayuda y apoyo al gobierno de Pyongyang. El gobierno de Moscú forma parte del grupo de seis naciones que impulsan negociaciones para convencer a Corea del Norte que abandone sus programas nucleares a cambio de garantías que recibirá ayuda financiera y de seguridad.

___

Los periodistas de The Associated Press Jiyoung Won y Kelly Olsen en Seúl y Vladimir Isachenkov en Moscú contribuyeron a este despacho.