La actriz venezolana Patricia Velásquez, que ha hecho carrera en Estados Unidos y vive en Los Ángeles, siente como "una necesidad vital" rodar en su país, como hizo en su último filme "Cenizas eternas", que estrenó ayer en el Festival de Montreal.

"Están pasando tantas cosas en nuestros países que siento que tenemos que contar su idiosincrasia y el cine es un gran vehículo de expresión", explicó hoy a Efe Velásquez desde Montreal, donde anoche se estrenó su última cinta en el marco de la 35ª edición del Festival de Películas del Mundo.

"Cenizas eternas", de Margarita Cadenas, narra la historia de Ana, una venezolana acomodada que, en los años cincuenta, tiene un accidente en el Amazonas. Sobrevive, pero su familia y sus amistades la dan por muerta.

Ana debe aprender a vivir en una comunidad indígena, hasta que, años más tarde, su hija se adentre en el Amazonas para buscar a la madre que nunca pudo enterrar.

"Mi ascendencia indígena me ayudó a comprender toda la espiritualidad de estas comunidades, que viven muy cerca de nosotros pero que apenas conocemos", dijo Velásquez.

Precisamente es ese misterio en torno a cómo viven los pueblos indígenas uno de los factores que, según la actriz, atraerá al público a las salas de cine.

"Es una película que en Venezuela gustará mucho, porque habla de nuestras tierras y de nuestra gente; también creo que triunfará en Europa, ya que allí gustan mucho este tipo de películas y hay además un gran interés por los temas relacionados con los indígenas", consideró la actriz.

La película, que se estrenará en Venezuela el próximo 11 de noviembre, conquistó ayer al público de Montreal en su estreno mundial.

"Todos los espectadores se quedaron a la sesión de preguntas y respuestas, ni uno dejó la sala, eso es muy buena señal", apuntó Velásquez.

La actriz tiene dos proyectos cinematográficos previstos para el próximo año, uno de ellos a las órdenes de su compatriota la directora Fina Torres.

El Festival de Cine de Montreal proyectará 383 cintas de más de 70 países, cincuenta de ellas españolas y latinoamericanas, para reivindicar un año más su papel de trampolín del cine independiente.