El líder norcoreano, Kim Jong-il, llegó hoy a la estación de tren rusa de Khasan, en la frontera con Corea del Norte, para iniciar un viaje oficial de cerca de una semana y en el que se reunirá con los máximos mandatarios rusos, informó la agencia Yonhap.

El líder norcoreano llegó en su tradicional tren blindado sobre las 10.00 hora local (01.00 GMT) a Khasan donde le esperaba una ceremonia de bienvenida, en el que es su primer viaje a Rusia en los últimos nueve años, informó una fuente gubernamental surcoreana citada por Yonhap.

Kim podría visitar hoy Khasan y la presa de Ussuriysk, a unos 112 kilómetros al norte de Vladivostok, mientras que se espera mantenga una cumbre con el presidente ruso, Dmitry Medvedev, el próximo martes en Ulán-Udé, la tercera ciudad más grande del este de Siberia, añadió Yonhap que cita a una fuente cercana a Moscú.

Además, el líder comunista podría reunirse también con el primer ministro Vladimir Putin, aunque parece improbable que visite Moscú debido a la corta duración de la visita, informó un funcionario surcoreano a la agencia Yonhap.

Asimismo, no se ha podido confirmar si el líder norcoreano viaja acompañado de su hijo menor Kim Jong-un, su probable sucesor, aunque según la fuente oficial surcoreana es probable que no lo acompañe al igual que sucedió en su anterior viaje oficial a China.

Rusia y China son dos de los principales aliados internacionales de Corea del Norte, con quien comparte fronteras y buenas relaciones derivadas de los fuertes vínculos que desde la creación del régimen comunista existían con la Rusia soviética.

Además, Rusia es uno de los países participantes en las conversaciones a seis bandas, junto con las dos Coreas, EEUU, China y Japón, para negociar el fin del desarrollo nuclear norcoreano.