Al-Qaida en Irak amenazó con lanzar "cien ataques" en el país a partir de mediados del mes sagrado del Ramadán para vengar la muerte de Osama bin Laden.

El comunicado del grupo terrorista fue difundido el viernes por la noche en páginas integristas en internet. El texto indicó que los ataques serán para vengar a bin Laden, muerto en mayo en Pakistán a manos de las fuerzas estadounidenses, y a otros líderes de al-Qaida.

"Dios mediante, la campaña empieza a mediados del mes de ayuno y terminará Dios mediante exactamente después de cien ataques", amenazó.

La declaración señaló que la ofensiva incluirá "ataques variados, incluso incursiones, operaciones de martirio, bombas callejeras, armas con silenciadores y tiradores expertos en todas las ciudades, áreas rurales y provincias" de Irak.

El lunes se cumplió la mitad del Ramadán. Ese día, una oleada de ataques insurgentes barrió Irak, desde la ciudad norteña de Mosul hasta el corazón de los chiíes en el sur. Por lo menos 70 personas murieron en ataques suicidas, bombas detonadas en los caminos y tiroteos, la jornada más cruenta en el país en lo que va de año.

Empero, Al-Qaida no se atribuyó explícitamente esos ataques en el comunicado del viernes por la noche.

Hace poco más de un año, funcionarios estadounidenses e iraquíes dijeron que las muertes de los dos líderes principales de al-Qaida habían asestado un duro golpe a la organización. El grupo sufrió además una merma en sus fondos y hace apenas dos semanas pedía a los antiguos miembros que volvieran, en una señal de disminución.

Pero la violencia del lunes sugiere que el grupo en Irak tiene la capacidad para resurgir y lanzar ataques temibles.